Lo primero que tenéis que hacer antes de seguir leyendo, es teclear en vuestro buscador (Google Maps) “Nuadibú”, y acercando la imagen a su puerto observaréis a miles de cayucos recién fabricados y a la espera de zarpar con destino a Canarias. Nuadibú es un puerto mauritano.
Llegan por miles a Canarias, pero la novedad, es que son marroquíes, con pasaporte, y con suficiente dinero para conseguir su propósito. Tras descansar unos días en lujosos hoteles puestos a su disposición por nuestro Gobierno y recibir, atención médica, alimentación, y ropa, gratis total, se trasladan a la península en avión sin ningún problema al poseer pasaporte en vigor. Mientras unos deciden quedarse a vivir aquí, muchos otros pasan a Francia. Sorprende que todos sean hombres en edad militar, 18-30 años, y que posean móviles de alta gama. El gobierno francés ya ha protestado, y nuestro Ministerio del Interior ya ha ordenado el inmediato traslado de miembros del CNP adscrito a Unidades de Extranjería, a Irún, con objeto de controlar la avalancha de marroquíes, que habiendo llegado ilegalmente a Canarias, tomaron aviones con destino a Bilbao, y desde allí, por todos los medios imaginables, cruzar a toda costa a territorio francés…
Y mientras esto sucede, Pedro Sánchez, continúa regando de millones al tirano marroquí, una de las mayores fortunas del mundo, incluso acaba de decirnos que le va a regalar unos cuantos millones de vacunas covid.
Si se blindaran nuestras fronteras y se expulsara a los ilegales, con ese dinero que se gasta en ellos, ninguna familia española pasaría hambre.
VOX Sevilla, acaba de acusar al Gobierno de mentir tras conocerse el traslado a Sevilla de una treintena de inmigrantes procedentes de Canarias, y lo hizo el mismo día, en el que afirmó Marlaska públicamente que no se producirían desplazamientos de inmigrantes desde Canarias a la península. Ahora nos encontramos con una treintena de inmigrantes en la ciudad de Sevilla, trasladados con nocturnidad y en el más absoluto de los secretos y, lo que es peor, sin conocer la identidad real de todos ellos, sus países de origen, sus intenciones, el estado de salud de todos ellos, donde se van a alojar, y durante cuánto tiempo.
Sevilla es una ciudad con todos sus servicios sociales dedicados, a inmigrantes y a los sin techo, absolutamente desbordados desde hace años. Estos centros sociales se concentran en un determinado barrio, como es el de la Macarena, generando problemas sociales de gran calado, inseguridad y suciedad en las calles, convirtiendo este populoso barrio sevillano en una suerte de gueto completamente abandonado por las autoridades.
El Gobierno miente de nuevo a los españoles, a los que dice una cosa y hace la contraria, por lo que cabe pensar que en realidad no tienen ningún plan para afrontar esta grave situación, más allá de la improvisación y de un “buenismo” mal entendido que, profundiza en el efecto llamada y pone en riesgo la seguridad y la salud de los españoles.