Ha salido a luz que, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, fue investigado internamente por cobrar costas procesales cuando era defendido por abogados a sueldo de Podemos. La investigación al líder de la formación morada, la llevaron a cabo, la responsable de Cumplimiento Normativo, Mónica Carmona, y el letrado José Manuel Calvente. No obstante, no pudieron concluirla al ser cesados en diciembre de 2019.
Posteriormente, Calvente presentó una denuncia sobre diversas irregularidades detectadas, lo que originó la investigación por financiación ilegal al partido en el Juzgado de Instrucción nº 42 de Madrid. La Audiencia Provincial de Madrid ratificaba este pasado jueves dicha imputación.
Los letrados purgados alertaron a la cúpula financiera del partido sobre «el riesgo» de que dirigentes de la formación se beneficiaran de costas procesales, cuando habían sido defendidos por los abogados del Equipo Legal en sus respectivas causas judiciales. Es decir, Iglesias cobraba las costas, pese a que los honorarios de letrado y procurador que habían sido sufragados por el partido. Las costas procesales son todos los gastos derivados de un procedimiento judicial, tales como los honorarios del letrado, procurador o peritos.
Todas esas cantidades que cobró irregularmente Iglesias, por no decir otra cosa, tenía que haberlas incluído en su declaración de la Renta, por lo que este “mangoneo” del líder morado podría significar también una irregularidad tributaria.
Madre mía, y pensar que muchos creyeron que esta banda llegaba para regenerar algo, posiblemente sus bolsillos.