Hace justamente un año, Ciudadanos, se negó con rotundidad a ir a las elecciones en listas conjuntas con el Partido Popular, pero no hay que irse tan lejos, hace dos días, Arrimadas y Marín hablaban de reeditar el pacto en Andalucía, pero concurriendo con listas separadas. Por ello, la propuesta de este sábado, de ir en listas conjuntas supone una enmienda a la totalidad de los naranjas a sí mismos.
La excusa es bastante patética, pues lo presentan como una operación para evitar lo que ellos denominan «pinza anticambio» que en su calenturienta mente piensan que se está fraguando entre “PSOE y Vox”. Pero no, lo único cierto, es que todo apunta, y así lo expresan con claridad los sondeos, que la marca Ciudadanos está liquidada, y que la única opción que tienen sus líderes de seguir viviendo de la política es “pegarse al PP”, algo que ha estado trabajándose Juan Marín en Andalucía, pues lleva ya demasiado tiempo demostrándole a Juanma Moreno su incondicional lealtad.
Pero pienso que esta propuesta naranja llega demasiado tarde, pues ahora la postura del PP estaría más cercana a la absorción del “cadáver”. O ya no recordamos las declaraciones de Juan Marín hace apenas dos semanas acusando a Hervías y García Egea como las personas que estaban detrás de las maniobras del PP para «liquidar a Cs en Andalucía y en toda España». No nos equivoquemos, Arrimadas, Marín, y unos pocos más, solo pretenden salvarse a sí mismos ante la hecatombe que les auguran los sondeos.
Cada vez cuesta más trabajo pronunciar esa palabra tan utilizada, “constitucionalistas”, pues es evidente que el orden constitucional lleva tiempo quebrado y que el PP, cuando ha dispuesto de mayoría suficiente, ha hecho muy poco para remediarlo, por ello, catalogar a Vox como de “pinza anti cambio”, precisamente el partido que abandera los cambios de calado que necesitamos, suena a tomadura de pelo, sobre todo, a la ciudadanía de orden de este santo país.