Leyendo lo que dice Feijóo, líder de facto del Partido Popular, nos damos cuenta de que todo lo que pretende hacer, lo va a hacer mirando de reojo al partido de Abascal. Si Casado optó desde la famosa Moción de Censura, por el choque frontal con Abascal, el gallego ha visto como la realidad se ha impuesto y su partido en Castilla y León no ha tenido más opción que formar gobierno de coalición con Vox. Ahora, para evitar que ocurra lo mismo en las próximas elecciones andaluzas, se sacará de la chistera una propuesta para evitarlo, una ocurrencia bastante infantil.
Me estoy refiriendo a lo que ha afirmado, eso de que le va a proponer a Sánchez que siempre gobierne la lista más votada. Con esta propuesta, Feijóo, debe pensar que jamás tendrá que formar un gobierno con Vox, pero se olvida de las terribles consecuencias que ello traería para nuestra sociedad.
Personalmente, dudo de que Sánchez lo aceptara, y en el caso que lo hiciera, está claro que pondría condiciones, entre otras, que el PP hiciera política continuista, y por supuesto, que no se derogaran sus leyes ideológicas, es decir, que nada cambie.
Mi opinión es, que lo que pretende Feijóo le va a hacer perder votos, simplemente porque la mayoría de la ciudadanía española tiene muy claro que hacen falta cambios de calado, y esos cambios, a fecha de hoy, solo los propugna Vox. Las encuestas apuntan ya que, a medio plazo, en unas generales, PP y Vox, podrían estar casi igualados en intención de voto. Por todo ello, si cambiar a Casado por Feijóo, o a Sánchez por Feijóo, significa “que nada cambie” ¿para qué ha servido todo lo que ha ocurrido en el Partido Popular?