Independientemente de las acciones penales que pueda emprender la comunidad internacional contra Vladimir Putin por las atrocidades que ha cometido, y se supone, que continuará cometiendo el ejército ruso en tierra ucraniana, hay otro asunto del que no se habla y entiendo que es de suma importancia.
Aún desconociendo cuando va a terminar la guerra emprendida por la Rusia de Putin, y si finalmente le va a arrebatar territorio patrio a Ucrania y cuanto, se debe también hablar en lenguaje económico y valorar el costo que supondrá la reconstrucción de todo lo destruido por el ejército invasor, que supongo alcanza ya cantidades astronómicas.
En la historia de Europa disponemos de antecedentes de ello, pues recordemos que Alemania tuvo que pagar tras una gran guerra reparaciones por los daños económicos causados a sus vecinos, reparaciones que la lastró durante un gran periodo de tiempo impidiéndole su recuperación económica. Este es un factor importante porque ¿cuánto tardaría la propia Ucrania en reconstruir las infraestructuras, los edificios y las viviendas destruidas con sus propios medios? Posiblemente demasiado y lo suficiente para que muchos de los millones de refugiados asentados en otros países europeos decidan no volver nunca a su Ucrania.
Entiendo que ahora mismo vende mucho más en los medios hablar de si Putin será llevado o no ante la Corte Penal Internacional, si se le va a acusar de crímenes de guerra o de delitos de lesa humanidad, pero no debemos olvidar que para que eso se lleve a cabo, primero hay que capturarlo, y eso resultará bastante difícil, imposible si los propios rusos no lo entregan.