La exvicepresidenta, Carmen Calvo, acaba de realizar unas declaraciones, sobre la Constitución y sobre Vox, que me hacen dudar si su doctorado en Derecho constitucional fue un regalo de alguien, pues afirmar que tiene dudas de que el pacto alcanzado por el PP y Vox en Castilla León, sea “constitucional y legal”, sobrepasaría todas las líneas rojas en cualquier democracia de nuestro entorno.
Para esta “doctora” en Derecho constitucional, un pacto entre el PP y Vox, está muy mal, pero que el PSOE pacte con toda la jauría antiespañola, estupendo. Hasta donde yo sé, Vox defiende la unidad de España, la Constitución y la Monarquía, del PSOE no se puede decir lo mismo, y de sus socios, mejor ni hablamos.
Esta supuesta doctora, dice que el hecho de que Vox defienda la Constitución, está muy mal, y que el gobierno la pisotee, está muy bien. Que Vox defienda el derecho a la vida desde la concepción, está muy mal, y que el PSOE llame “derecho” a matar inocentes, bien. Que Vox defienda la presunción de inocencia, mal, y que el Gobierno pisotee ese derecho constitucional, bien. Que Vox defienda la independencia judicial, está muy mal pero que el PSOE y el PP la pisoteen, estupendo. Que Vox afirme que la Constitución defiende la igualdad entre hombres y mujeres, está muy mal, pero negarlo para justificar las perversas leyes de género, muy bien.
Lo que dice ahora Calvo, es lo que piensa el PSOE, por ello, ya es hora de que Feijóo deje claro si tras las próximas elecciones generales va a pretender pactar con quienes dicen estas barbaridades o de la mano de Vox va a empezar a arreglar el desaguisado que han formado los tres últimos presidentes del Gobierno.
Si Feijóo no se pronuncia, se puede decir abiertamente que votar al PP es votar resignación, es votar por una mejor gestión, sobre todo económica, pero a sabiendas de que no desmantelará nada de lo perpetrado por la izquierda y que tanto está perjudicando a la sociedad. Solo votando a Vox habrá garantías de cambio.