Estamos ante un nuevo y desesperado intento de desprestigiar a Santiago Abascal diciéndonos que dijo lo que no dijo en relación a la Conferencia Episcopal. La izquierda anticlerical que padece España sabe perfectamente lo sensible que es este caso para quienes no les votan a ellos y ha visto un filón en este asunto. Abascal no dijo que la Iglesia no actúe contra la pederastia, dijo que el Gobierno chantajea a la Conferencia Episcopal con el tema de la pederastia, que es muy distinto. Lo cierto es, que hoy muchos católicos están perplejos ante el comportamiento de la jerarquía eclesiástica.
Santiago Abascal lo resumió, precisamente, con esa palabra, “perplejos”. Muchos católicos hoy están perplejos ante una jerarquía eclesiástica que, lejos de ejercer la libertad profética que le corresponde, parece atada de pies y manos frente al poder político. Y no por misteriosas razones ideológicas, sino por algo mucho más tangible, la amenaza permanente del escándalo de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y de cómo lo administra el Gobierno de Pedro Sánchez.
Lo vimos el pasado mes de octubre. El presidente del Gobierno, al salir de su encuentro con el Papa, compareció ante la prensa para hablar de su reunión y vinculó dos asuntos que nada tienen que ver el uno con el otro, la pederastia en la Iglesia y el futuro del Valle de los Caídos. Afirmó que eran los dos asuntos que había tratado con el Papa, y que debían ser resueltos “conjuntamente”, es decir, traduciendo al canalla, “bajo chantaje”.
Pocos meses después, los acontecimientos confirmaron esa afirmación. El ministro Bolaños firmó un acuerdo con el arzobispo de Madrid, José Cobo, para desbloquear la llamada resignificación del Valle de los Caídos. Una obscena bajada de pantalones de la Iglesia española, Santiago Cantera abandonaría su Abadía, el Valle perdería su carácter católico, y el significado del Valle pasaría a ser un parque temático de la memoria histórica, aunque “se respetaría el altar”, una rendición en toda regla ante los que sirven al mal.
La Conferencia Episcopal insiste en que no existe conexión entre ambas cuestiones, pero todo encaja. El presidente menciona ambos asuntos a la salida del Vaticano, poco después, se pacta el desmantelamiento del Valle. Un apaño en toda regla entre claros antagónicos que nos enfada sobremanera a los católicos españoles, aunque sabemos que la Iglesia no son ellos, la Iglesia somos todos nosotros y sobre todo, esos humildes curas y monjas que propagan la palabra de Dios y se dedican exclusivamente a hacer el bien a los demás.
La «nueva» Conferencia PePiscopal, PEPERA HASTA LA MÉDULA, ha encontrado en VOX su chivo o cordero expiatorio, y asi descargar sus musulmanas culpas. Ahora dirán que hay que persignarse con la mano izquierda, ya me entienden.
Puedo parecerte pesado pero estoy releyendo Fahrenheit 451, el apocalipsis de Miguel Oliver, historia de las religiones de Mircea Eliade, venida del Mesías de Lacunza y quedan otros, todos coinciden, por lo que ocurre ahora, que estamos al principio del final. Buscando profecías sobre España Cataluña tiene un porvenir «negro». Es algo pesado, pero merece la pena consultar profecías y videncias sobre España.
Política y Religión hacen un mal puchero
Por sus hechos los conoceréis. Un amigo sacerdote me ha dicho que el Papa conoce lo que pasa en España. Me temo lo peor.