Pablo Casado, recibe hoy de nuevo del diario ABC una importante dosis de oxígeno, la portada y cuatro páginas interiores, precisamente cuando el líder popular está en sus horas más bajas.
En dicha entrevista, Casado, insiste una y otra vez, en que solo su partido es la alternativa a lo que tenemos, parece como si quisiera convencerse a sí mismo. Y lo más llamativo, insiste en que no va a apoyar la Moción de Censura de Vox contra Sánchez del mes que viene con el peregrino argumento de que esa iniciativa de los de Abascal fortalece a Sánchez.
Pablo Casado, da la sensación, de que su única apuesta es la de conseguir que Sánchez finalice la legislatura hundiendo a España en todos los aspectos, y que así los españoles no tendrán más remedio que votarle a él y que, por lo tanto, solo así llegaría a la presidencia, es decir, mientras peor para los españoles, mejor para él y su partido.
El factor que no controla Casado para que se cumplan sus objetivos, es el factor Vox, partido que, pese al boicot de los grandes medios de comunicación, en el Congreso, en la red y en las calles, se ha convertido en la única oposición real al Gobierno social-comunista que padecemos.
Casado, parece olvidar que cada día que pasa, le abandonan votantes y se van con Abascal, pues nadie entiende a qué se dedica el PP hoy en día, eso sí, saben que de manera subrepticia pacta con Sánchez la renovación del CGPJ, repartiéndose a los jueces y perseverando en la no independencia de la Justicia.