Que el turismo es fundamental
en nuestra economía es un hecho irrebatible, pero de ahí a permitir la llegada
masiva de turistas sin tomar las medidas necesarias, en sus países de origen
antes de partir, y a la llegada a los aeropuertos españoles, hay un abismo.
Esa gran mayoría de españoles
que hemos cumplido a pies juntillas las normas dictadas por el Ministerio de
Sanidad, que nos hemos concienciado y sacrificado durante meses, y lo seguimos
haciendo, empezamos a observar con nerviosismo, como los brotes o los rebrotes,
empiezan a surgir por doquier y siempre provocados por un individuo infectado
que llega a España.
Hay que dejar muy claro, que
corresponden al Gobierno los controles sanitarios en los aeropuertos, de modo
que será Sanidad, que es quien lleva el control de la evolución de la pandemia,
quien tenga que afrontar su responsabilidad en el caso de que, por no
incrementar las medidas en las sedes aeroportuarias, retrocedamos en lo
referente a que se disparen de nuevo el número de infectados por Covid-19.
Cuando el pasado día 14, la
presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, le pidió al presidente
del Gobierno encarecidamente la adopción de un plan con medidas concretas de
seguridad sanitaria frente al coronavirus para ser aplicadas en el aeropuerto
de Madrid-Barajas, que se reforzaran los controles y se realizaran pruebas PCR
en origen, llevaba toda la razón, pero el Gobierno pasó de ella. Sánchez y su
Gobierno, son culpables de lo que ha ocurrido, y de lo que pueda ocurrir, no lo
olvidemos.
