Un Gobierno puede, acertar o
equivocarse, pero lo que no puede, es faltar al respeto a su pueblo. Sánchez y
su banda, que no Gobierno, llevan prácticamente dos semanas manteniendo
congelada la cifra de fallecidos por el Covid-19. Primero nos mentían, y ahora,
simplemente nos ocultan los datos de una masacre consecuencia, de su ineptitud
y de su negligencia criminal.
Lo curioso de todo esto es que
ya no pueden engañar a nadie, pues simplemente comparando, los fallecimientos
del pasado año y los de este, es evidente que el cóctel formado por el Covid-19
y este ejecutivo social-comunista, han acabado con la vida de más de cincuenta
mil españoles.
Ahora empiezo a entender por
qué este Gobierno montó el numerito de los aplausos de las tardes a los
sanitarios. Somos el país con el mayor número de sanitarios contagiados y
fallecidos, y sabemos por qué, simplemente porque se les envió al frente de
batalla sin armas, sin la protección mínima exigida.
Y qué decir del trato que se
les ha dispensado a nuestros mayores, una auténtica vergüenza. Los que se
deslomaron trabajando toda su vida para hacer posible esa sociedad del
bienestar de la que hemos disfrutado y que este Gobierno infame se está
encargando de liquidar, han sido abandonados a su suerte.
Sánchez y su Gobierno, nunca
han tenido un plan sanitario en lo relativo a esta pandemia, de hecho, tras sus
fracasos, nos están obligando a jugar a la ruleta rusa de las fronteras
abiertas para que nuestra economía no se hunda del todo. Si se hubiesen hecho
bien las cosas no nos encontraríamos en esta situación.
