Tengo que reconocer, que
estoy bastante preocupado por ese supuesto deshielo de relaciones entre el
gobierno independentista catalán y el Gobierno de España. Tengo que reconocer,
que me huele demasiado a timo.
Durante cuatro años
gobernando con mayoría absoluta, el gobierno de Rajoy no ha tenido relaciones
con el catalán, de hecho, solo se dedicaba a poner denuncias contra el ante el Tribunal Constitucional, y ahora,
cuando está en funciones, en tiempo de descuento, nos tratan de transmitir la
milonga de que los separatistas ya se quieren separar menos y de que se pueden
llegar a acuerdos en muchas otras esenciales cuestiones que afectan a la vida
diaria de los catalanes.
Y todo esto sucede, cuando
en Cataluña sigue sin estar vigente el Estado de Derecho, pues se siguen
incumpliendo las sentencias judiciales de los altos tribunales del Estado.
En Cataluña, se sigue
multando más que nunca a quien rotula sus comercios en español, algo ilegal, se
sigue impidiendo que los alumnos puedan dar las clases en español, algo ilegal,
se vulnera la ley de protección de datos filtrando los nombres de los padres
que solicitan educación en español para sus hijos para que les hagan escraches
en la puerta de los colegios y les obliguen a cerrar sus posibles negocios,
algo ilegal, en la universidad se obliga a punta de navaja a retirar un puesto
informativo de Sociedad Civil Catalana, algo ilegal, esta es la realidad de
Cataluña, tierra de tropelías.
Pues bien, tras este
deshielo de relaciones, Cristobal Montoro, volverá a darles dinero para que
sigan perpetrando sus fechorías los sediciosos, y encima, pagamos todos
nosotros.
