Al
igual que le ocurre a Joaquin Leguina, si viviera en Cataluña,
también le votaría a él. Tuve la suerte de conocer a Albert en el
Casino de Cádiz, en una conferencia que se celebró con motivo de
los actos conmemorativos del bicentenario de “La Pepa”.
Tengo que deciros, que superó todas mis expectativas, vi a un hombre
joven, preparado, humilde, valiente y cercano, nada parecido a los
políticos al uso. Tras intercambiar con el unas palabras, no
dudé en pedirle a uno de sus compañeros que nos hicieran una foto,
no pude remediarlo.
Es
Albert Rivera, presidente de Ciutadans (C´s), el mas vivo exponente
de la regeneración democrática contra un sistema democrático
viciado por prácticas partitocráticas y cleptocráticas, un hombre
sin complejos que cuando te mira te transmite honestidad.
A
Albert es muy difícil etiquetarle, su transversalismo escapa a la
catalogación de izquierdas o derechas, él mas que nadie representa
a esa tercera vía que puede significar la única salida para este
sistema, la tan añorada para muchos, segunda Transición.
Los
sondeos dicen que su partido, Ciutadans, puede ser el tapado de estas
elecciones, unos le dan que triplica sus actuales tres diputados,
otros que su ascenso puede ser aún mas espectacular, sobre todo,
después del debate electoral entre los candidatos, cuando fue el
único que le preguntó a Artur Mas por las noticias de su presunta
corrupción. Fue el único que demostró que está limpio, que no
está sujeto a esa “omerta” que impera en la política catalana.
Albert
insiste, en que los partidos sean declarados responsables
subsidiarios de los actos de sus miembros, eso dice mucho de él y de
su partido. Albert representa a una generación de jóvenes
demócratas que aspiran a una democracia mas avanzada y limpia.
Frente
a la corrupción generalizada que impera en la casta política
catalana, sorprende la actitud de Ciutadans, un partido casi sin
recursos, muy digno y humilde, que se ha atrevido a publicar sus
cuentas para que cualquier ciudadano pueda consultarlas, todo lo
contrario de lo que hacen los partidos nacionalistas.
Decididamente,
Albert y los suyos, están hechos de otra pasta y parece que cada vez
mas catalanes se están dando cuenta de ello, del potencial que
tienen y de lo necesarios que son para detener una política catalana
desmadrada.
Por
otra parte, merece la pena reseñar la cantidad de intelectuales que
apoyan a Ciutadans: Boadella, Espada, Azúa, Nart, Girauta….hasta
el mismísimo Joaquín Sabina.
En
una sociedad donde los partidos se financian de forma irregular y
escandalosa, y en donde las entidades financieras les perdonan los
créditos, Ciutadans se financia a través de sus militantes y bonos
retornables, con ese sistema tan humilde compite y les planta cara a
CiU, PSC, PP y ERC, algo digno de admirar.
Reconozco
que Albert Rivera y su proyecto político empiezan a apasionarme, la
pregunta es cuando decidirán dar el salto a la política nacional,
ya que su proyecto es muy necesario, no solo para Cataluña, también
lo es para España.