Uno de los poetas y dramaturgos más importantes de nuestra literatura fue Lope de Vega, uno de los escritores más relevantes del Siglo de Oro, pero a la izquierda parece que no le gusta, lo mismo piensa que era un facha y por ello, el alcalde socialista de Parla, aprovechando la rehabilitación de un importante edificio histórico de su localidad, ha sustituido su nombre por el de Almudena Grandes, icono de la izquierda y muy mala persona. Se trata del edificio de las Antiguas Escuelas Lope de Vega (1928) catalogado como Bien de Interés Patrimonial en el Catálogo Geográfico de Bienes Inmuebles del Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, que ha pasado a llamarse centro cultural Almudena Grandes.
Cabe recordar que Grandes dejó columnas intolerables y ofensivas, como aquella publicada en 2008 mofándose de una monja violada por los republicanos: «¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?», escribió. Se olvidó de escribir que, en la mayoría de los casos, esas pobres monjas, tras ser violadas, eran asesinadas tras dispararles en la vagina para burlarse así de su virginidad.
Almudena Grandes es uno de esos faros que ilumina y orienta, a las feministas en particular y a la izquierda en general, pero pese a ello, un ser despreciable que, en cualquier país decente, jamás tendría nada a su nombre porque avergonzaría a sus nacionales, pero España es diferente. Aquí la izquierda, eleva a los altares a monstruos como ella. Ese PP que cuando ha disfrutado de mayorías absolutas nunca se atrevió a quitar de nuestras calles nombres como el de la criminal Dolores Ibarruri, supongo que tampoco se atreverá con todo lo que lleva el nombre de Almudena Grandes, que es mucho, para que su oscuro nombre se pierda en el olvido de los tiempos.