Empiezo a estar bastante harto de escucharle siempre decir lo mismo al presidente andaluz, Moreno Bonilla, en su mensaje de Navidad. Su autobombo está alcanzando límites insoportables.
Este año lo ha hecho desde Doñana, ha cambiado de escenario para su postureo navideño, pero el mensaje sigue siendo el de siempre, ya que continúa vendiéndonos una Andalucía imaginaria, que nos dice que va mejor que nunca y nos asegura que nuestra tierra es referencia para el resto de España, cuando es absolutamente falso, pues en todos los índices económicos seguimos estando en el pelotón de cola de las regiones de Europa. A eso siempre se le ha llamado mentir.
Muchas palabras bonitas adornadas de datos parciales que únicamente buscan hacer creer a los andaluces que viven en una región alejada de problemas, cuando los males de Andalucía son exactamente los mismos cinco años después de su llegada a San Telmo y la salida de los socialistas.
A los problemas se les vence realizando con valentía reformas profundas. Y este gobierno no lo ha hecho, pues se ha dedicado a seguir el rumbo que le marcaron los anteriores gobiernos socialistas.
Ya está bien de que Moreno Bonilla nos hable de esa realidad andaluza tan adobada, que podemos calificarla como de ciencia ficción y empiece a combatir y a solucionar los problemas reales que sufren a diario todos los andaluces.
Un solo ejemplo, la Sanidad está igual de desbordada que antes de que el PP llegará al poder en Andalucía. Por mucho que Moreno Bonilla siga repitiendo en cada Pleno del parlamento andaluz que ellos destinan muchos más millones que los socialistas, lo cierto es, que en todo lo relacionado con la Sanidad, los andaluces están hasta el gorro, listas de espera insufribles para casi todo, enormes para que te vea un especialista y para hacerte una prueba, de vergüenza para una intervención quirúrgica y en lo referente a la atención primaria, los días de retraso para que te vea tu médico de cabecera hace que las urgencias se saturen. Personalmente le doy un muy deficiente a la Sanidad andaluza pese a la palabrería de nuestro presidente.
Entre que el PP no gestiona tan bien como ellos se creen y que sigue a pies juntillas demasiados dogmas ideológicos de la izquierda que ha hecho suyos, el cambio que anhelan los andaluces parece, hoy por hoy, absolutamente inalcanzable.