Es sobradamente conocido,
que cuando le falta el dinero a la Junta de Andalucía, se dedica justamente a
lo que debe, a hacer recortes drásticos en los servicios públicos esenciales
que reciben todos los andaluces. En cambio, a la legión de enchufados que ceba
su administración paralela, nunca les faltan los recursos necesarios para
seguir holgazaneando a nuestra costa.
Dentro de los servicios
básicos, quizás el más importante sea la Sanidad, y en él la Junta no tiene el
más mínimo empacho en realizar unos recortes, que por sus consecuencias,
podemos tachar de criminales, y digo esto, por las vidas que están costando.
Dentro de Andalucía, la
provincia más maltratada por esos recortes sanitarios, es sin duda, Almería. Las
obras del Hospital Materno-Infantil de Almería llevan paralizadas cinco años
por los impagos de la Junta, y ahora anuncian, a bombo y platillo, que las
obras se reanudan. Hay que tener poca vergüenza.
Pero en esta provincia se
siguen dando más vueltas de tuerca a los recortes, en el Hospital de Huercal-
Overa, las plantas cerradas en verano no se han reabierto, y en el Hospital de
la Cruz Roja de la capital, se cierran 14 camas de su tercera planta y se
justifica así la consiguiente disminución de contrataciones de personal. En
este mismo hospital, lleva ya cerrada por completo desde hace dos años, su
primera planta.
La Consejería de Salud,
justifica estos cierres argumentando de que todas esas camas están en reserva,
algo completamente absurdo al verificar que estos cierres de camas se producen
a pesar de las continuas quejas de los profesionales y los pacientes ante el
colapso hospitalario generalizado, en donde con mucha frecuencia se ven los
pasillos de las Urgencias repletos de camillas por falta de espacio en planta.
A modo de ejemplo, conviene
conocer unos datos del Hospital de la Inmaculada: 631 personas en lista de
espera para ser operadas, 390 personas esperando para hacerse pruebas
diagnósticas, y 4.088 personas esperando para una primera consulta con el
especialista, incluso en algunas especialidades tardan en verlas hasta cinco
meses.
No creo que haya que tener
una mente muy maliciosa para hacerse la fatal pregunta, ¿Cuántos almerienses
están perdiendo la vida por la mala gestión sanitaria de la Junta de Andalucía?
