En los documentos enviados a la Unión Europea figuraba la supresión de los beneficios fiscales de la tributación conjunta en el IRPF, un tipo de tributación a la que se acogen más de cuatro millones de contribuyentes, el asunto ha salido a luz y nuestro infame Gobierno se ha apresurado a retrasarlo sine die por miedo a que afecte al resultado del PSM en las elecciones madrileñas de mañana.
Sánchez y su banda ya no son en absoluto creíbles, pues está claro que pretenden castigar a las clases medias con un tremendo sablazo fiscal que afecta a millones de familias, que tendrán que pagar entre todas, esos tres mil millones de euros por la supresión de los mencionados beneficios fiscales.
Un gobierno tiene que gobernar en pos del interés general, y lo tiene que hacer, convencido de que lo que hace es lo correcto en cada momento, cuando toma decisiones solo en función del momento político en el que se vive y mirando el beneficio o perjuicio electoral que le puede causar su decisión, lo único que demuestra es que carece de la planificación de medidas encaminadas a superar una gran crisis como la que sufre nuestra economía.
Por mucho que Ángel Gabilondo haya dicho por activa y por pasiva, que él no es partidario de subir impuestos en Madrid, su insistencia no es creíble debido a que su partido nos los sube y pretende subirlos más y más, pues socialistas y comunistas solo saben “repartirse el botín” de los ciudadanos, jamás crean riqueza.