Mientras la Justicia sigue
con sus imputaciones de funcionarios y cargos de la Junta de Andalucía por el
amaño en el concurso de adjudicación de la explotación de las minas de
Aznalcollar, se ha hecho público un informe realizado por expertos en Toxicología
que avala las tesis de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de
la Policía Nacional. La UDEF siempre ha sostenido, tras inspeccionar
ocularmente las instalaciones mineras, los graves problemas medioambientales
que existen.
La Junta de Andalucía no
parece haber aprendido nada de la catástrofe natural de 1998. Los expertos en
Toxicología han hallado elevadas concentraciones de sustancias tóxicas
altamente cancerígenas, tanto en el suelo como en el agua de la antigua
explotación minera, esa explotación que el gobierno de Susana Díaz está
empeñada en que reactiven sus amiguetes.
Los expertos advierten de
que allí hay elevadísimas concentraciones de arsénico, zinc y plomo, algo que
supone un enorme peligro para el medio ambiente y los recursos naturales.
Nos hablan de residuos
tóxicos muy peligrosos que están absolutamente fuera de control, ya que los
sistemas que implantó la Junta de Andalucía tras la catástrofe natural de 1998
no están en funcionamiento por la dejadez y el abandono de la Administración
andaluza.
No se puede permitir, que
la depuradora que debía tratar las aguas contaminadas para evitar su filtración
al subsuelo y a los cauces de, arroyos y ríos, esté parada y abandonada desde
hace más de dos años. No hace falta que os diga, que cuando empiecen las
lluvias de un otoño que se prevé muy lluvioso y se empiecen a desbordarse las
aguas envenenadas, no solo correrá peligro el medio natural, también y mucho,
todos los vecinos de la zona.
