Los ayuntamientos que
dirigen, Podemos y sus franquicias, no dejan de tomar decisiones merecedoras de
una repulsa absoluta. De nuevo son noticia los ayuntamientos que dirigen
Carmena y Colau, Madrid y Barcelona, tanto monta, monta tanto.
Manuela Carmena y su banda,
pretenden que los ingresos de la policía local de Madrid estén vinculados al
número de sanciones que impongan. Por lo que la gran mayoría de agentes
honrados que componen ese cuerpo, podrían verse obligados a sancionar a destajo
para que su familia pudiese llegar a fin de mes, para perjuicio de los vecinos
de la capital del Reino.
Todos sabemos, que no es lo
mismo multar a quien lo merezca, que tener la acuciante necesidad de multar
para salvar la economía familiar.
Pero es que, Ada Colau,
tampoco deja atrás a la abuelita madrileña. El ayuntamiento de Barcelona
pretende multar con 600 euros a los propietarios de todas aquellas viviendas
que permanezcan sin ocupar durante dos años, así como, multar con 200 euros si
persiste la situación en sucesivas inspecciones.
Estamos ante un ataque
frontal al sagrado derecho a la propiedad privada. Con la excusa de “dinamizar
el mercado del alquiler” perpetran semejante injusticia, cuando todos sabemos
que los propietarios no alquilan ante la falta de seguridad jurídica de que al
inquilino que no paga su alquiler no se le puede echar de la vivienda de
inmediato.
Aunque la mayoría de
nosotros somos propietarios de una sola vivienda, entiendo que el que posea más
debe ser libre de hacer con ella lo que le plazca, a eso se le llama libertad,
una palabra que a los podemitas les debe causar hurticaria.
Pero por otra parte, que se
puede esperar de una alcaldesa como Ada Colau, defensora de los okupas, de los
manteros y de los delincuentes en general.
Que nadie olvide, que estos
impresentables gobiernan estas grandes capitales gracias al PSOE de Pedro
Sánchez, ya va siendo hora de que la nueva Gestora socialista rompa esos
acuerdos y expulse de ellas a quien no merecen estar ahí.
