A raíz del compromiso adquirido por Pedro Sánchez y su Gobierno con la OTAN, referente al aumento significativo del gasto en defensa, estos últimos días hemos sido espectadores del bochornoso espectáculo protagonizado por la parte comunista podemita del Gobierno, quienes para contentar a su parroquia tuvieron que demostrar ante los medios su enfado por la decisión tomada por el Gobierno del que ellos también forman parte.
Pero todo era una gran mentira, porque a la hora de la verdad, lo mismo que la absoluta prioridad de Sánchez es mantenerse en el poder hasta el último día, los ministros podemitas, casi todas mujeres, quieren lo mismo que Sánchez, seguir disfrutando de su cargo, de su sueldo y de sus privilegios hasta el último día de la legislatura.
Escuchar ayer las declaraciones de todos ellos era sonrojante, desde la farsante de su jefa, Yolanda Díaz, hasta el último de ellos, recurrieron a la palabra “reorientar” para justificar que tras el falso encontronazo este Gobierno funciona “como un reloj”.
Hay que ponerse en el pellejo de Irene Montero y las “miembras” de su pandilla, esas que se fueron en un Falcon militar a gastos pagados a EEUU para hacer turismo de lujo aparentando un viaje oficial a costa de nuestros impuestos. Recordad esas fotos que colgaron en RRSS en las que rebosan felicidad. Evidentemente, harán todo lo posible para que su fiesta no acabe, nunca van a verse en otra igual.
Tengo muy claro, que tanto los comunistas de Podemos, como los separatistas, como los proetarras, harán todos los amagos de ruptura que quieran, pero la realidad es que jamás harán caer a este Gobierno. Todos ellos saben que, despues de Sánchez, llegará un Gobierno PP-Vox, por lo que quieren aprovechar lo que queda de legislatura en conseguir el máximo de cesiones de un Gobierno que saben débil.