Por encargo del FROB,
firmas independientes han realizado 90 auditorías que han detectado 27
presuntos delitos en las entidades bancarias rescatadas, esas entidades que con
tanto esfuerzo se sanearon y recapitalizaron con el dinero procedente de nuestros
impuestos, con dinero público, con nuestro dinero.
De nuevo, Caja Madrid está
en el punto de mira. Si en octubre se conoció el caso de sus tarjetas opacas
donde 87 directivos y consejeros de todos los colores políticos, sindicales y
empresariales dilapidaron en 9 años 15 millones de euros, ahora hemos conocido
que entre 2007 y 2010, se cobraron remuneraciones excesivas y presuntamente
fraudulentas, que causaron un perjuicio económico de otros casi 15 millones de
euros a la entidad.
En el último periodo de
Miguel Blesa en la presidencia de Caja Madrid su gestión fue pésima y se dedicó
mediante actividades delictivas a saquear la entidad en beneficio propio y en
el de sus cómplices. Gracias a este golfo, a los españoles nos costó 24.000 millones de euros
el rescate de la entidad.
El FROB ha remitido a la
Fiscalía el expediente donde se detallan los cuatro tipos de irregularidades
cometidas por Caja Madrid, hablamos de subidas salariales desmesuradas (hasta
el 26% anual), cálculos indebidos en las retribuciones fijas y variables,
prácticas irregulares en las aportaciones a los planes de pensiones de esos
gestores y, irregularidades en la extinción de contratos de los altos
directivos.
Recordad la que se formó
cuando el juez Elpìdio se atrevió a meter en la cárcel a un componente de la “casta
financiera” de este país, aun siendo cierto que no hizo las cosas como marca la
ley, era evidente que el sitio de Blesa era la cárcel, de la que nunca debió
salir, de hecho, a un número importante de españoles les hubiese gustado verlo
ahorcado del mástil de la sede central de la entidad, algo que no comparto pero
que entiendo como fruto de la indignación ciudadana. Ahora mismo, Blesa está en
la calle y el juez con su carrera profesional arruinada ¿hay derecho a eso?
Lo único positivo de
todo esto es, que el FROB parece estar dispuesto a investigar hasta sus últimas
consecuencias la gestión de las cajas de ahorros rescatadas, tras lo que
detecten solo cabe esperar que la Justicia actúe con rapidez y los responsables
paguen sus delitos con cárcel y respondan con su patrimonio al gran daño que le
han hecho a la sociedad española.
