Las últimas medidas del
Gobierno para favorecer a las CCAA que en los últimos años no han cumplido con
los objetivos de déficit resultan incomprensibles. Lo que el ministro de
Hacienda, Cristobal Montoro, denomina “medidas de sostenibilidad” de las CCAA,
es simplemente, premiar a las comunidades incumplidoras y castigar a las que sí
han hecho los deberes, algo incomprensible hasta para los más legos en materia
económica, entre los que me encuentro.
Las CCAA que han gestionado
bien, se han sacrificado, y lo han hecho por sus propios medios sin recurrir al
Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), ahora se encuentran que a las comunidades
incumplidoras se les condonan los intereses de la ayuda financiera recibida. No
podemos olvidar que ya en 2014 se les rebajó al 1% los intereses del FLA, algo
de lo que las CCAA cumplidoras no han disfrutado, es decir, a Castilla y León,
Madrid, Galicia y Aragón, se las penaliza por hacer las cosas bien. En España
parece que ser leal es ser tonto.
Aunque lo que realmente
puede estar detrás de esta nefasta decisión del Gobierno es Cataluña, como
siempre parece que se opta por practicar desde el Gobierno central ese
apaciguamiento que nunca sirvió para nada. La gran beneficiada de esta decisión
injusta para las demás va a ser Cataluña, la gran perceptora del FLA, a quien
por otra parte, se le autoriza por parte del Gobierno a mantener su red de
sociedades públicas y toda su estructura “para la independencia” pagado con el
dinero de todos los españoles, algo lamentable y difícil de entender por los
españolitos de a pié.
Más de lo mismo, un
Gobierno central impresentable que no afronta los importantes retos de España y
que se limita a pasar de puntillas por los problemas más importantes dejándole
“el marrón” a los que lleguen después.
