Para que una sociedad sea
plenamente democrática, los derechos y las libertades individuales deben estar
protegidos por una Justicia ágil y eficaz, sin ella, los poderosos siempre
pisarán a los débiles, pues las dilaciones judiciales excesivas siempre
terminan por hundir al que menos respaldo tiene.
El presidente de la
Audiencia de Córdoba ha advertido de nuevo, que en la Justicia hay actualmente
muchas urgencias que atender y que de no ser atendidas, el colapso definitivo está
muy próximo.
El ratio de jueces por
habitantes en Andalucía está en torno a once por cada 100.000 habitantes,
mientras que en nuestros vecinos europeos está en veinte, casi el doble.
Mientras que allende nuestras fronteras los expedientes judiciales están
completamente digitalizados, aquí aún se sigue en la era del papel, algo
escandaloso. Hacen falta buenas leyes, instrumentos jurídicos ágiles y eficaces,
y adaptación a las nuevas tecnologías.
En Sevilla, esto mismo se
lleva denunciando desde hace mucho tiempo, aunque aquí muy agravado por los
casos de corrupción que inundan los juzgados desde hace más de una década. Las
tramas de saqueo de las arcas públicas han salpicado a PP, PSOE e IU y a muchos
ayuntamientos de la provincia. En el de Sevilla se investiga una gran trama de
sobornos a funcionarios y políticos a cambio de contratos públicos.
Uno de los grandes
protagonistas de la corrupción política es Rodrigo Torrijos, el rostro más
visible de IU durante años que está imputado en tres casos distintos, sin
olvidar a los alcaldes populares de Tomares (José Luis Sanz) y Bormujos (Ana
Hermoso), ambos también imputados.
Como podemos observar, los
viejos partidos están hasta las cejas de corrupción, y encima tienen la osadía
de meternos miedo para que los ciudadanos no le demos la oportunidad a los que
han ido apareciendo.

De acuerdo contigo Alejandro