Ha durado demasiado, pero por fin, la Sala Penal del Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia sobre los ERE del PSOE de Andalucía, la mayor trama de corrupción de nuestro país. El Tribunal ha confirmado las 19 condenas, entre ellas, las de los expresidentes andaluces José Antonio Griñan, condenado a seis años de prisión, y Manuel Chaves, condenado a nueve años de inhabilitación.
El alto tribunal ha adelantado el fallo de la sentencia, aunque esperará a septiembre para dar a conocer sus argumentos. En ella avala el criterio de la Audiencia Provincial de Sevilla sobre el reparto ilegal de 679 millones de euros entre los años 2000 y 2009 como ayudas al empleo con «un absoluto descontrol». Hasta el último segundo, dos magistrados pro PSOE han intentado por todos los medios a su alcance que se absuelva del delito de malversación a Griñan y así evitar que fuese a prisión. Por asuntos como este los partidos se niegan a apartar sus sucias manos de los nombramientos de los altos tribunales de justicia y del CGPJ. Quien puede llegar a juzgarte algún día, no puede ser nombrado por ti.
Si el flamante gobierno de la Junta de Andalucía velara por el interés de esta tierra, debería solicitar el inmediato ingreso en prisión de uno de los capos de la mafia socialista, de esa organización criminal que ha saqueado las arcas públicas andaluzas, dinero que previamente pagamos los andaluces con nuestros impuestos. Ahí tiene Juanma Moreno una gran ocasión de demostrar que lo que nos dice no son solo palabras y apremiar para que Griñan vaya al talego.
No quisiera que el tiempo pasara y Griñan siguiera en libertad, con la vergüenza de lo de la familia Puyol, que siguen todos libres, los españoles ya tenemos bastante.