No
se vosotros, pero yo hace mucho tiempo que dejé de creer en los
gnomos. Y digo esto, porque tras cinco años de indignación
ciudadana, ayer, precisamente ayer, un juez tomó la decisión de
enviar a prisión al primogénito del clan Pujol.
Que
casualidad verdad, cuando todos los focos informativos señalaban al
Partido Popular por su galopante corrupción en Madrid, un juez se
presta casualmente a desviarlos hacia otro sitio. Siempre hay un juez
dispuesto a intentar hacerle un favor al poder político.
La
impunidad con que se han movido los miembros de esta banda criminal
familiar, no solo ha hecho que muchos ciudadanos hayan dejado de
creer en el sistema, incluso ha hecho un daño atroz a la
credibilidad internacional de nuestro país. Nadie entendía porqué
nadie se atrevía a meterlos en la cárcel.
Desde
2012 se estaba investigando a este clan familiar, y en reiteradas
ocasiones se ha pedido que los integrantes de la familia
Pujol-Ferrusola fueran encarcelados, pues no, se les has permitido
seguir blanqueando el dinero robado y ponerlo así fuera del alcance
la la Justicia utilizando entramados societarios internacionales. Que
ahora nos diga este juez, precisamente que lo encarcela para que no
haga lo que ya ha realizado con la complicidad de la Justicia, es
tomarnos por tontos.
A
nadie de este país se le hubiera permitido gozar de una tregua para
que durante cinco años pudiese ir desprendiéndose de sus activos
financieros y patrimoniales adquiridos con dinero de procedencia
delictiva.
¿Alguien
cree sinceramente que los Pujol van a devolver algo de esa ingente
cantidad de dinero sustraído? Pues no, ocurrirá como con todos los
corruptos a los que se les ha juzgado y condenado, un tiempo en la
cárcel sabiendo que los suyos viven en la opulencia, y tras salir de
prisión, a disfrutar también de ella.
Es
público, notorio y sobrecogedor, la corrupción política que
tenemos, es vergonzosa la corrupción mediática, una corrupción aún
mas grave que la otra, y por si faltaba algo, la corrupción judicial
es la que le da la puntilla al sistema.
