Mientras
que en Caracas, francotiradores chavistas disparaban contra la puerta
de un colegio en el momento en que salían los alumnos para reunirse
con sus padres y madres que allí les esperaban, mientras esto
sucedía, la jauría podemita y sus cómplices, se negaban a apoyar
en el Senado una moción contra el gobierno de Nicolás Maduro.
El
Senado de España, aprobó ayer, con el apoyo de más del 87% de la
Cámara, una moción para exigir al Gobierno de Venezuela, “la
inmediata liberación de los presos políticos, restituir las
competencias que la Constitución atribuye a la Asamblea Nacional, y
respetar los calendarios electorales de la Constitución y las leyes,
así como permitir a organismos internacionales acceder al país para
colaborar ante la crisis humanitaria”.
Podemos
y ERC decidieron abstenerse, Compromís se ausento, y los dos
senadores de Izquierda Unida, integrados en Unidos Podemos, votaron
en contra, mostrando su apoyo de esa manera al criminal tirano que
oprime al pueblo venezolano.
Pablo
Iglesias, el líder de la jauría parlamentaria, ha confirmado hoy
que presentará una moción de censura contra Mariano Rajoy. El líder
de Podemos, lo anuncia, sin haber contactado antes con el resto de
partidos de la oposición, sin decir quien va a ser el candidato
alternativo a la presidencia del Gobierno y sin presentar un
programa. Da la impresión tras escuchar la inmediata negativa a
apoyarle de PSOE y Ciudadanos, que lo único que busca es
protagonismo en los medios. Iglesias desconoce lo que es la política,
a el lo que le va es el circo, y lo demuestra cada día.
Evidentemente,
Pablo Iglesias será el candidato de este fracaso anunciado, y su
programa será de “aurora boreal”, pues sabemos que solo puede
ofrecernos parecernos a Venezuela o a la extinta URSS, algo que
inexorablemente pasa por cargarse nuestra economía y hacernos volver
a ser participes con décadas de retraso a maneras de gobernar que
siempre fracasaron y produjeron gran sufrimiento a los europeos que
las padecieron. El anuncio de Podemos, solo puede definirse como de
irresponsabilidad supina.
