Estamos a pocos días de las elecciones en Castilla y León, por ello, convendría recordar qué es lo que ocurrió tras las de 2022 antes de hablar de estas. Recordemos que hubo un pacto de gobierno entre PP y VOX que los de Feijóo decidieron romper por “orden” de Génova al “pactar con el PSOE la llegada de más menores extranjeros no acompañados (menas) e inmigrantes ilegales” a sabiendas de que tal decisión obligaría a los de Abascal a dejar los gobiernos, al ser VOX un partido fiable que jamás defraudar a sus votantes porque siempre cumple con la palabra que les da. Ahora nos dicen los sondeos que, tras estas elecciones, tendrá que reeditarse el pacto PP-VOX, lo que se desconoce es hasta cuantos diputados conseguirá un VOX que sube sin cesar.
Lo cierto es que en esa región el sector primario, la agricultura y la ganadería, tienen mucho peso y el apoyo, del PP y del PSOE, al acuerdo con Mercosur les va a pasar factura, pues es la carta de desahucio de los ganaderos y agricultores de Castilla y León y el acta de defunción del campo en esa región. Soy de los que piensan que el Tratado con Mercosur se tenía que haber sometido a un referéndum nacional por las devastadoras consecuencias que va a tener para nuestros agricultores y ganaderos, pero claro, consultar a los españoles sería gobernar con sentido común, algo de lo que carece el maldito y degradado bipartidismo que sufrimos desde hace ya demasiadas décadas.
Otro de los grandes problemas en Castilla y León, al igual que lo es en el resto de España, es la degradación que está produciendo la inmigración ilegal y masiva en nuestros barrios, como los recientes incidentes que se han producido en Valladolid. Conviene que los castellanoleoneses no olviden que el grupo parlamentario de VOX ha solicitado “en varias ocasiones” que la Junta aplique el artículo 35.2 del Reglamento de Extranjería para alcanzar acuerdos con los países de origen y posibilitar el retorno de menas, pero ni el PP ni el PSOE ha apoyado esa medida ya que ni los de Feijóo ni los de Sánchez apuestan porque esa inmigración ilegal y descontrolada llegue a su fin.
En relación con posibles pactos de gobierno tras las elecciones autonómicas, la prioridad de VOX no son, al contrario que sus adversarios, ni los cargos, ni los sueldos, sino que tienen muy claro que lo primero que hay que tener es un pacto, un proyecto político común y un programa de actuación, por lo que defienden la necesidad de poner fin a muchas políticas del bipartidismo que han llevado a situaciones complicadas a Castilla y León en temas de inseguridad, despoblación y otros muchos asuntos. Es evidente, que los de Abascal tienen una visión muy distinta de la política a la de los viejos partidos.
Suerte para Vox y España