Ciudadanos debería saber,
que tomar siempre decisiones buscando únicamente que sean gratas a la opinión
pública, al final te conduce inexorablemente, a la incoherencia y al
desprestigio.
Es cierto, que Pedro Antonio
Sánchez cometió el error de decir que si era investigado dimitiría, y también
es cierto, que el PP ha sido capaz de firmar cualquier cosa que le impusiera
Ciudadanos con tal, de conseguir o de mantenerse en el poder, y eso, a
sabiendas de que no cumpliría lo firmado.
Pero lo cierto es, que
pedir la dimisión del presidente murciano, quien aún ni siquiera ha declarado
como investigado ante el juez, es simplemente oportunismo barato, pues pese a
que no se le imputa aún ningún delito, ya se le quiere inhabilitar.
Entiendo que cuando un juez
llama a un cargo público a declarar como investigado para que aclare algo, ese
no puede desencadenar que se le pida de inmediato su dimisión. Al final, lo que
subyace en la petición de Ciudadanos, es que a quien no se ha podido derrotar
democráticamente en las urnas, se le derrote utilizando el atajo de algún
“sicario” querellante, de fiscales de tal o cual color político, o cualquier
juez que impregna los hechos de su verdad ideológica.
Y qué decir de la policía,
cualquiera es capaz tras una investigación de realizar un informe que pueda
cubrir con la sombra de la duda a un cargo público, creando la duda de hechos
delictivos, y así provocar una dimisión.
Una cosa es que los
ciudadanos estemos hasta nuestras partes nobles de tanta corrupción, y otra,
que los medios de comunicación, siempre defendiendo el interés de su respectivo
amo, se conviertan en jueces y fiscales que convencen a la ciudadanía de que
fulano o mengano, son culpables.
El problema de Ciudadanos es
su distinta vara de medir. Al alcalde socialista de Granada no le han pedido
que dimita, pese a estar investigado, y tampoco le retira su apoyo al PSOE en
la Junta de Andalucía, ocurra lo que ocurra, allí pueden llamar a declarar a un
consejero y Ciudadanos mira para otro lado.
En esa incoherencia supina
en la que se encuentran Rivera y los suyos, resulta que ahora en el Congreso
proponen que solo se pida la dimisión del cargo público cuando le abran juicio
oral, algo más lógico- Entonces a qué viene el teatro de reunirse con PSOE y
Podemos de Murcia para negociar una hipotética moción de censura que sería la
tumba de Rivera, ya que su electorado no se lo perdonaría.
Evidentemente, no es lo
mismo meter la pata y cometer un delito de índole administrativo, que meter la
mano, pues los corruptos hacen lo segundo, aunque también es cierto, que
mediante un delito administrativo se puede beneficiar a un tercero que
posteriormente te paga tu parte opacamente.
