El
último informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas de
Andalucía, cifra en casi 350 millones de euros las pérdidas de ese
entramado de entes que tiene montado la Junta de Andalucía para
darle de comer a los suyos, cuya deuda global asciende a casi 5.000
millones de euros.
Si
a lo anteriormente sumamos, los casi 3.500 millones en gastos sin
justificar, y otros 700 millones en facturas guardadas en un cajón
por haber gastado sin recursos presupuestados, nos hacemos una idea
de lo que ocurre en Andalucía y a lo que se dedica la Junta.
La
denominada “administración paralela andaluza”, cosechó estos
desastrosos números en 2015 gracias a que recibió, transferencias y
subvenciones, por un valor de 2.500 millones, es decir, por si sola,
la administración paralela hubiera tenido unas pérdidas en 2015 de
la barbaridad de casi 2.900 millones de euros. Y luego nos quejamos
los andaluces del descenso de la calidad en los servicios básicos
que recibimos. Evidentemente, ese dinero se desvía a otro sitio.
Merece
especial mención la agencia pública de la Radio Televisión de
Andalucía, que cerró 2015 con dos millones de pérdidas pese a
haber recibido 137 millones de fondos públicos. Pero claro, el
principal aparato de propaganda que canta las glorias del régimen,
es intocable, pese a ser un pozo sin fondo.
Incluso
los auditores de la Cámara de Cuentas de Andalucía afirman, que ni
la propia Consejería de Hacienda y Administración Pública, tiene
información completa y actualizada sobre todos los entes a los que
llegan en mayor o menor medida los tentáculos de la Junta. Eso sí,
en esa administración paralela, la retribución media anual es de
casi 41.000 euros, frente a los 17.000 euros de renta media de los
andaluces. Dirá Susana “a los nuestros que no les falte de ná”.
Conociendo
estos datos, es fácil deducir a lo que se ha dedicado el régimen
socialista andaluz desde la Transición, colocar a los suyos y
tenerlos muy bien alimentados, aun a costa de para mantener ese
confort de los suyos, condenar a la casi totalidad de los andaluces a
una Sanidad, a una Educación y a unos Servicios Sociales, cada vez
mas deficientes.
Y
luego nos quejamos por el confiscatorio Impuesto de Sucesiones a que
nos somete la Junta de Andalucía y el PSOE, simplemente nos roban a
los andaluces de a pié para mantener sus pesebres.
