Frente al brutal “invierno demográfico” que sufrimos, solo caben dos opciones, la que defiende el Gobierno de Frente Popular que padecemos y todo ese consenso progre que le secunda, que no es otra, que la inmigración ilegal, masiva y descontrolada, o la más lógica, llevar a cabo una decidida política de natalidad ayudando generosamente a las familias por cada hijo que decidan tener.
Las consecuencias de la política de puertas abiertas no las sufren las élites políticas ni los medios de comunicación que la incitan, sino el español de a pie que ve cómo su barrio es cada vez más inseguro, los sueldos cada vez más bajos y sus costumbres y modo de vida cada vez más marginales. Con lo que llevan a cabo las izquierdas, los progres, en unas cuantas décadas, nuestra civilización, occidental y cristiana, desaparecerá, pero con la otra opción, nuestros descendientes mantendrían las sociedades libres que construyeron sus ancestros durante generaciones.
Para que se puedan crear familias, se requiere que lo hagan en condiciones dignas, facilitándoles el acceso a la vivienda, a la conciliación familiar o al cheque escolar, pero desgraciadamente, nuestros políticos prefieren dedicar los fondos necesarios para eso en su propio Estado del bienestar, en el de los partidos políticos.
La nueva ley de Extranjería del ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, va a producir un efecto llamada abrumador, pero esto no es algo nuevo, recordemos que el Gobierno del PP regularizó a más de 600.000 ilegales.
En lo que va de año, han entrado ilegalmente en España cerca de 20.000 ilegales, 10.000 de ellos en Canarias, islas en las que, a este paso, en muy poco tiempo, puede perder casi todo su atractivo turístico derivado de los problemas asociados principalmente a la inseguridad que nos traen quienes se cuelan con la complicidad de este infame Gobierno.
Se está cumpliendo lo que le dijo San Juan Pablo II a mi hermano en la visita ad limina: todo está en la Biblia. Incluso Nostradamus lo predijo, si encuentro el libro te digo la cuarteta, e incluso en otra cuarteta predijo que un Rey de España se levantaría contra el caos, pero un error lo tiene cualquiera.