La Conferencia de
Presidentes Autonómicos, se la inventó Zapatero y siempre tuvo un carácter
excepcional, pues respondía al capricho del presidente de turno, quien en
función de sus intereses, la convocaba o no.
Mariano Rajoy, si se ha
caracterizado por algo, es por hacer seguidismo “zapateril” en muchos asuntos,
ante la perplejidad de casi todos.
Los asuntos más mollares
deben debatirse en el Parlamento, pues allí es donde están los representantes
de los ciudadanos, hurtárselos a las Cámaras donde reside la soberanía popular
para tratarlos en una conferencia de “pirañas” que todo lo devoran, me parece
poco serio. Todos sabemos, que hasta ahora, el Gobierno central ha tratado de
forma bilateral y a escondidas con los dirigentes de las 17 taifas, lo mismo
ahora, con esta conferencia quiere dar la imagen de una falsa igualdad de
trato.
Ayer, los presidentes
presentes exhibieron sus problemas, y los dos ausentes nos demostraron que
ellos son un problema. No obstante, tuvimos que escuchar decir a quienes nos
gobiernan, que todo lo pactado también se les dará a las CCAA cuyos presidentes
se han negado a asistir, supongo que como premio a su desplante, así y a modo
de ejemplo, podrán pagar los independentistas catalanes el incremento previsto
de sus falsas embajadas.
Cuando nos gobiernan con
mayoría absoluta, no dialogan con nadie, pero cuando están en minoría se
convierten en “la alegría de la huerta”, hablan con todos. Hablar del
mantenimiento del Estado del Bienestar sin apostar por políticas demográficas
es pretender la cuadratura del círculo, y parece que lo pretenden.
Y es que no hay solución
mientras no se apueste por la igualdad, pero por lo visto no la pretenden, el
injusto Concierto del País Vasco y de Navarra, es una auténtica afrenta al
resto de los españoles y ningún partido se atreve a denunciarlo, solo UPYD se
atrevió en su día a pedir su derogación.
Resultó surrealista escuchar a Susana Díaz acusar a la Comunidad
de Madrid de ser un “paraíso fiscal”, cuando en Madrid por gestionar mejor, la
presión fiscal es menor. Susana olvida que Madrid, que los madrileños con sus
impuestos, pagan parte de los servicios básicos de los andaluces. Si muchos
andaluces con posibles fijan su domicilio fiscal en Madrid, es simplemente porque
están hartos de que les roben en su tierra, están hartos de sufrir impuestos
que rayan lo confiscatorio.
