Primero fue impugnar su empadronamiento en Salobreña, pero como no lo consiguieron, ahora pretenden descabalgar a Macarena Olona de las andaluzas mediante una demanda que ha presentado un abogado, supuestamente particular, algo que dudo, contra el proceso de nombramiento de altos cargos en Vox.
El juzgado ha convocado a las partes a una vista que se celebrará solo cinco días antes de las elecciones. Parece que demasiados partidos intentan, por lo civil o por lo criminal, evitar que Macarena Olona reciba los votos de los andaluces.
Si lo de Salobreña la fortaleció, a ella y a Vox, enormemente, ¿realmente piensan los representantes de esta partitocracia corrupta que padecemos que si consiguen descabalgarla de las elecciones, Vox va a perder un solo voto? Si lo piensan, están muy equivocados, porque Vox no es simplemente un partido político al uso, Vox se ha convertido en un movimiento patriótico y social apoyado cada vez por más españoles, que lo ven como la única opción posible para parar la peligrosa deriva a la que nos han llevado los gobiernos destructores socialistas y los gobiernos pusilánimes populares.
Vox conseguirá un gran resultado en las elecciones andaluzas, aunque rife entre sus militantes andaluces quien va a ser el candidato, y eso es así, porque lo importante son unas propuestas basadas en el sentido común y mirando únicamente por el interés nacional. Mientras los demás partidos no se atreven a hacer actos de campaña a la vieja usanza, ayer vimos como Vox demostró músculo en su multitudinario acto en la sevillana calle Asunción.
Vox concurre a las elecciones andaluzas con un único objetivo, ganarlas, pero, aunque no lo consiga, nadie duda de que formará parte de un futuro gobierno de coalición con el Partido Popular, lo mismo que ocurrió en Castilla y León, pero aquí con mucha más representación. En apenas quince días lo constataremos, a no ser que el moderado Juanma prefiera el apoyo “de los ladrones”.