Parece como si en relación a las vacunas Covid, en nuestra sociedad solo hubiera dos tipos de personas, los aborregados y los negacionistas, y personalmente creo que eso es totalmente falso. Y pienso eso, porque la gran mayoría de esos cuatro millones de ciudadanos que no se han vacunado, lo hacen por estar en contra de la vacuna que el Gobierno les quiere imponer, y me refiero a la de ARNm. Parece que todos los gobernantes tengan acciones en ese laboratorio llamado Pfizer. Sería más lógico, sustituir la palabra negacionista por “anti-esta-vacuna” por ser una terapia genética.
Por mi franja de edad, tuve la suerte de que nuestras autoridades decidieran que me correspondía ponerme la vacuna de AstraZeneca, vacuna de adenovirus, por lo que no tuve ninguna objeción a la hora de ponérmelas, ahora, por el contrario, pretenden imponerme la tercera, pero de Pfizer, y evidentemente no me la pondré. Si tan interesados dicen estar por las personas que aún no están vacunadas, ¿por qué no dan dos opciones, una de ARNm u otra de otro tipo? Personalmente, no lo entiendo.
Afortunadamente, en España y con la legislación que está en vigor, es imposible que ocurra lo que se está perpetrando en otros países de nuestro entorno, pues la vacunación forzosa es una absoluta aberración. De hecho, aumentan las movilizaciones ciudadanas oponiéndose a la obligatoriedad de vacunarse dándole solo una opción a los ciudadanos.
Lo de la implantación del pasaporte Covid, que pretenden implantar en algunas CCAA, también es una barbaridad que por supuesto se puede recurrir y ganar, pues si no es obligatorio vacunarse, no pueden chantajearte con limitaciones que te impidan hacer tu vida normal.