El Pleno del Congreso de
los Diputados de hoy, llamado erróneamente “contra la corrupción”, pues lo que
se votaban eran dos proyectos de ley, hemos escuchado las palabras vacías de
siempre, dichas por los líderes de los dos grandes partidos.
Pero no ha sido solo eso,
además se ha demostrado, que tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez, están
completamente deslegitimados para hacer algo contra la corrupción, para aprobar
medidas por la regeneración democrática.
La intervención de la
portavoz de UPyD, Rosa Díez, ha sido magnífica y demoledora, solo bastaba con ver la cara de Rajoy al escucharla. Rosa
Díez le ha hablado muy claro, si ha cesado a Ana Mato por lucrarse de una
actividad delictiva, teniendo en cuenta que en el mismo sumario del juez Ruz,
se acusa de lo mismo al Partido Popular, cuando va a dimitir él. Además de
recordarle que muchas de las medidas que van en los proyectos las propuso en su
día UPyD y el Partido Popular las rechazó.
Otra intervención
escandalosa ha sido la de Pedro Sánchez, el líder socialista le dijo a Rajoy
que el PP es corrupto y que carece de legitimidad para promover medidas contra
la corrupción. Pedro Sánchez debe pensar que su partido, el del macrosaqueo, de
los ERE y de los Fondos para la Formación, está legitimado.
En definitiva, una nueva
decepción para una ciudadanía harta de que le tomen el pelo con puestas en
escena parlamentarias como la protagonizada por los dos partidos que hasta hace
poco fueron grandes y que cada vez lo son menos por méritos propios.

La corrupción (de nuevo) 28/10/2014
Las empresas de propaganda de la patronal (también conocidas como medios de comunicación) nos acosan con noticias que se refieren a casos de corrupción, sobre hechos deshonestos, fraudulentos y carentes de la más mínima moralidad en la gestión de los asuntos y recursos públicos. Consecuencia de ello es el desprestigio de la clase política en general.
La ciudadanía tiene asimilada la idea que ha sido la clase política la que primero nos condujo a la crisis y es la clase política la que no sabe cómo sacarnos de ella. Si como consecuencia de esa crisis la gente sufre penurias de todo tipo, no es de extrañar el citado desprestigio de los políticos.
Esta situación de corrupción generalizada, acompañada de gran revuelo mediático nos debe llevar a hacer alguna consideración serena.
Me resulta muy extraño que en este teatro de la corrupción casi nunca aparezca el actor que represente el papel del corruptor, falta éste personaje. Sin corruptor no hay corrupto. Quizá asistamos dentro de poco tiempo al alumbramiento de una nueva casta que se nos presente como símbolo de modernidad y solución al problema que ahora nos aqueja. A esa nueva casta la llamarán “los profesionales de la administración”. Será una casta que estará a salvo de elecciones. Disfrutarán de jornales estratosféricos como “profesionales” que son, ¿y quién nombrará a esos “profesionales”? Para entonces los políticos de ahora ya habrán decidido adjudicar la administración pública a una empresa privada perteneciente a los grupos económicos que ahora son los promotores, o mejor dicho los corruptores. Habrán llevado a cabo la jugada maestra los del IBEX 35. Primero fomentan la corrupción, para después, en el colmo del cinismo y como broche de oro del asunto, quedar como los que al fin nos solucionen el problema. A partir de entonces, sus empresas de propaganda ya no nos hablarán de la corrupción y darán el asunto por resuelto.
Podemos pensar que ésta hipótesis podría ser la trama de una novela. No, la jugada ya está en marcha. El Partido Popular y el Partido Socialista ya hace tiempo que empezaron a trocear la administración pública, favoreciendo a las empresas del índice bursátil citado más atrás. Para cuando llegue la citada hipótesis, ya contarán con un historial suficiente para presentarse como “profesionales” de la administración pública. De hecho, a la derecha española lo que le sobra es antigüedad en el puesto de desangrar a la nación desde los puestos administrativos, no en vano llevan haciéndolo siglos. Pero ahora quieren dar el asalto definitivo. La derecha española quiere garantizarse los sueldazos y el poder por otros cuantos siglos al margen de los ciudadanos, porque la democracia nunca les ha gustado. No quieren demócratas, porque ellos nunca lo han sido, quieren que los ciudadanos seamos simples administrados, sin el derecho a decidir quien administra nuestros intereses.
Para ésta gentuza que ocupa el poder, los españoles somos los ocupantes de su finca y la quieren administrar y administrarnos igual que han hecho durante siglos.
La estrategia de descalificar a toda la clase política de forma generalizada es una forma premeditada para que los ciudadanos renunciemos a nuestro derecho a elegir a nuestros gobernantes como corresponde a una democracia, quieren que deleguemos en ellos para poder seguir disfrutando de su finca llamada España como lo hicieron en los pasados siglos. (continuaremos sobre el tema)
J.M.F.I.
Ya veo que estamos con la CENSURA de moderador,que hay que revisarlo y aprobarlo,hay que joderse,tanto hablar de libertad…
Decía antes en otro comentario que no ha salido,que el problema de fondo es de Don Dinero,que nos gobierna y administra para beneficio propio. Si continúan así pronto estaremos como la Rusia de Stalin