Lo de esa corrupción que tiene podrido al PSOE, es tan evidente, que nadie, excepto los que se alimentan del comedero de Sánchez, se atreven ya a negarla. Pero esa corrupción acaba de dar un salto cualitativo al llegar noticias de Canarias de la relación de dirigentes socialistas con capos del narcotráfico, algo por otra parte, muy lógico, pues la mayoría de los pocos amigos que tiene el infame Sánchez a nivel internacional son dictaduras narco socialistas con disfraces democráticos de diversos tipos.
Este PSOE es lo que siempre ha sido, una máquina de delinquir, pero hay una gran diferencia con respecto a cómo reaccionaba en el pasado, el canalla de Sánchez, al carecer de líneas rojas, al ser un amoral, ni se inmuta y por supuesto, nadie dimite al ser descubierto. No nos equivoquemos, Sánchez está detrás de todos los casos de corrupción y él se enriquece ilícitamente, su familia, sus allegados y todo aquel que le profesa su lealtad y por supuesto, una parte importante de lo sustraído de nuestros bolsillos va a parar a la financiación del propio partido, existan o no pruebas de ello.
En las últimas elecciones municipales ya se daban casos de candidatos socialistas que en sus carteles ponían las siglas de su partido en tan pequeño tamaño, que ni se veían, porque es que, aunque no lo reconozcan en público, se avergüenzan de esas siglas y del bochornoso espectáculo que está protagonizando su partido. En las próximas elecciones ya no vale decir, lo importante es el candidato y no las siglas de su partido, porque tras lo visto, los candidatos del PSOE serán los candidatos de una organización criminal y los hombres del canalla de Sánchez en sus respectivos pueblos, algo que habrá que recordárselo a los vecinos semanas antes de la cita electoral.
Y mientras tanto, Feijóo ha convocado su Congreso Nacional para primeros de julio, prometiendo un PP renovado para «rescatar» a España de «la degradación y las mentiras» de Sánchez, según sus palabras.
Feijóo, piensa que es probable el adelanto electoral, cosa que yo dudo, y por ello quiere estar preparado. Es evidente, que echar a Sánchez es la prioridad, pero si el PP comete el mismo error de siempre, solo ofrecer gestión, se equivoca. Todo parece indicar que no va a abordar debates de calado, que no van a dejar por escrito una renuncia expresa a cualquier tipo de cesión con los nacionalismos, o lo que es lo mismo, establecer un cordón sanitario contra el independentismo. Un pronunciamiento que deje claras las líneas rojas con PNV y Junts, todo parece indicar que rehúye posicionarse al respecto. Tampoco parece que vayan a abordar su futura relación con VOX, partido que debería ser su socio natural, sobre todo, teniendo en cuenta los ponentes, Moreno Bonilla y Fdez. Mañueco, tan “progresistas” ellos.
La derecha social tiene derecho a saber qué leyes socialistas van a ser derogadas y este Congreso sería el lugar idóneo para darlo a conocer, porque todos recordamos cuando el Rajoy de la mayoría absoluta, pese a prometerlo en campaña, no derogó la Ley de Memoria Histórica. Y esto es muy importante, porque si lo que Feijóo pretende, es que le voten para echar a Sánchez, continúe sus políticas, no le plantee la batalla cultural a la izquierda y que nada cambie………