El Gobierno de Pedro Sánchez, bajo la excusa de “proteger a los profesionales de la información acreditados”, en connivencia con sus socios parlamentarios, toda esa basura antiespañola que le mantiene en el poder, propondrá este martes en un debate que se establezca un nuevo marco normativo que permita controlar el acceso de comunicadores a las instalaciones parlamentarias, de esa manera se impedirá la entrada a periodistas incómodos, a disidentes del actual sistema putrefacto y la censura se establecerá.
Sánchez ha conseguido poner de acuerdo en este asunto, a su PSOE, a los comunistas de SUMAR y Podemos, a los separatistas de ERC, Junts, PNV y BNG, a los proterroristas de EH Bildu y a Coalición Canaria. Lo que Sánchez plantea, es que la Mesa del Congreso tenga la capacidad de regular los criterios para conceder o retirar acreditaciones, atendiendo a conceptos como el “respeto al derecho a la información veraz” y claro, los que dicen cual es la verdad serán ellos. Totalitarismo puro y duro.
Uno de los elementos más polémicos de la propuesta es la creación de un Consejo Consultivo de Comunicación Parlamentaria, que estaría formado por representantes de los grupos políticos y por entidades del ámbito de la información. Este órgano podría tener voz en la valoración del comportamiento de los comunicadores, con un catálogo de hasta 17 tipos de infracciones que van desde las leves hasta las muy graves.
Hasta ahora, solo VOX ha mostrado su mas absoluto rechazo a lo que quienes nos desgobiernan pretender perpetrar, mientras que el PP, pese a manifestar que se está promoviendo un filtro ideológico sobre la labor informativa, no ha informado de cual va a ser su posición. Estar tan dubitativos en un caso tan palmario debería preocupar a mucha gente.
Lo que se pretende es absolutamente antidemocrático y solo se dá en esos países con los que se lleva tan bien Sánchez, que se autodefinen como democráticos, pero que de democráticos no tienen casi nada. Hace demasiado tiempo que muchos advertimos que la libertad de expresión y opinión estaban en peligro, nos dijeron que exagerábamos, pero ahora vemos, que poco a poco lo peor se está consumando.
Por otra parte, lo que está ocurriendo es lo lógico, pues quienes nos roban y nos mienten, tienen que intentar que los ciudadanos no nos enteremos. Por ello, si solo pueden hacerles preguntas e informar los que tienen comprados, casi todos, por cierto, es más difícil que la ciudadanía despierte del colocón en la que la tienen sumida y se empiece a dar cuenta de los sinvergüenzas que son esos a los que le da su voto.
Siempre quedará algún periodista incómodo
Según la constitución todos tenemos derecho a opinar. Que intervenga el que juró cumplir y hacer cumplir.