Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en Madrid, sufrió un grave accidente de moto y continúa en la UCI del Hospital de La Paz. Su gran afición a las motos le ha terminado pasando factura.
Aunque los dirigentes del PSOE le han deseado su pronta recuperación, y esta vez, parece que si han estado a la altura de las circunstancias, nunca sabremos si lo han hecho con la boca pequeña, pues varios cargos socialistas de tercer orden han realizado comentarios incalificables en las distintas redes sociales, algo que demuestra su poca humanidad y su escasísima catadura moral.
Cuando un ciudadano cualquiera se encuentra hospitalizado con un diagnóstico como el de esta señora, traumatismo torácico severo con intubación orotraqueal, ventilación mecánica y varias costillas rotas, lo mínimo que se puede pedir es que dejen en paz al enfermo para que se recupere lo antes posible.
Pues bien, parece que eso de “Spain is different” está mas vigente que nunca, la concentración de hoy a las puertas del Hospital, protagonizada por personas ataviadas con batas blancas y profiriendo, insultos y consignas, contra la enferma, para mí es vergonzosa y demuestra una vez mas lo radicalizada que se está volviendo parte de nuestra sociedad.
El hecho de que algunas plataformas de profesionales sanitarios y los trabajadores de La Paz, se hayan desmarcado de dicha concentración, hace pensar que los allí concentrados poco tienen que ver con la Sanidad y mucho con la izquierda radical, con personas que persiguen la alteración permanente de la paz social y el orden público.
Que un grupo de personas se concentren ante un Hospital público y pretendan que una enferma que se encuentra bastante grave en la UCI abandone el Hospital y que se vaya a otro privado, es algo incalificable, pues lo que prima es la salud de la persona y no su condición de cargo público o su forma de pensar.
Quiero hacer constar, que Cristina Cifuentes nunca ha sido santo de mi devoción, no me suele gustar su talante, ni lo que dice ni como lo dice, ni sus intentos de promocionarse internamente en su partido interviniendo en tertulias políticas televisivas, no obstante, como persona y como enferma tiene todo mi respeto, como lo tendría cualquier otro ciudadano pertenezca al partido que sea.
Con esta concentración, la izquierda radical denuncia que el Gobierno está privatizando la Sanidad. Desde mi punto de vista, este asunto debería mirarse desde otra perspectiva.
Entiendo que la única preocupación de los ciudadanos debería ser la de la calidad de los servicios que recibe, y que lo importante es solo eso, independientemente de que la gestión de esos servicios sea pública o privada.
Si los ciudadanos reciben una Sanidad o una Educación de calidad, poco debe importar si la gestión es privada o pública, lo realmente importante es que si se privatiza la gestión sea porque suponga un importante ahorro a las arcas públicas sin deterioro alguno en la calidad de los servicios que reciben.
Si hablamos de Sanidad, la primera pregunta que nos tenemos que hacer es si el actual sistema es viable en el tiempo, ya que todo parece indicar que no. El sistema se seguridad social de sanidad universal creado durante la dictadura, fue en su día una gran conquista y un ejemplo para el mundo. En España podíamos alardear de tener el mejor sistema sanitario del mundo. Hoy en día, nuestra Sanidad no es ni mucho menos de las mejores y se ha convertido en un pozo sin fondo imposible de mantener. En España lo de siempre, mucho funcionario, mucho empleado público y la gestión en manos de enchufados políticos incompetentes, así nos va. En otros países, como Holanda, una mínima estructura y una Sanidad de calidad. Con el sistema holandés, los partidos políticos españoles no tendrían la posibilidad de enchufar a casi ninguno de los suyos, por ello deduzco que no les interesa el cambio a mejor.
Supongo que en este asunto habrá muchas opiniones y todas muy respetables, pero por favor que nadie lo haga portando demagógicas pancartas como los de la puerta de La Paz.