Ayer se celebró en la
televisión pública, en La 1, un muy interesante debate electoral en el que
estuvieron presentes los partidos con representación parlamentaria esta pasada
legislatura más los dos emergentes. Fue el debate más plural que se va a celebrar
en una TV nacional en esta campaña.
Ante la intención de la
cadena de emitirlo a las 23.30 horas tras el programa de Bertin Osborne, UPyD
presentó un recurso ante la Junta Electoral Central, y esta, obligo a la TV
pública a emitirlo a las 22.15 horas en “prime time”. Como siempre, UPyD, en
esta y en casi todas las situaciones, es el único partido que actúa para que se
cumpla con la legalidad y se haga justicia.
Solo Alberto Garzón (UP-IU)
y Andrés Herzog (UPyD) fueron los candidatos que acudieron, mientras que por el
resto de partidos acudieron segundos espadas. Tanto el PSOE, como Ciudadanos y
Podemos, esos que tanto se quejaban de que Rajoy no acudiera al interesado
debate a cuatro de Atresmedia, ahora han actuado igual que al que criticaban y
tampoco han acudido sus líderes a este.
En el debate de ayer hubo
dos ganadores, por una parte Iñigo Errejón (Podemos), un verdadero monstruo de
la comunicación, y por otra, Andrés Herzog (UPyD) que demostró una vez más, que
UPyD es el único partido auténticamente regenerador de nuestro sistema, con un
proyecto único en pos de la igualdad, que sigue defendiendo las mismas ideas y
principios que hicieron posible su nacimiento, que se sigue manteniendo limpio
e íntegro, y que es claramente la bestia negra de los corruptos.
El gran perdedor fue sin
duda, Hernando (PSOE), quien concentró en sus intervenciones los aborrecibles
defectos de lo peor de la vieja política, Casado (PP) estuvo en su línea, Garzón
(UP-IU) en la suya pero ampliamente superado por Errejón, Rivera (Cs) se limitó
a decir lo mismo que transmite su líder, esas propuestas que se van cambiando
si es necesario. En lo referente a los nacionalistas, los representantes de
Unió y de “Democracia y Libertad” (CDC-ERC) tuvieron un nivel muy bajo si los
comparamos con el representante del PNV, quien con exquisitos modales demostró
cómo se puede ser separatista sin utilizar un lenguaje ofensivo.
Mientras que en el debate a
cuatro de Atresmedia primaban otras cosas, en este, primaron las ideas y las
propuestas de cada partido. Curiosamente, los medios de comunicación se han
hecho muy poco eco de él.
