Tras recibir ayer con
cierta alegría el paso dado por Rivera para desbloquear la situación política,
hoy en frio, es hora de analizar todo lo que ocurre y hacer una proyección de
lo que uno piensa que va a suceder.
Con la inestimable ayuda de
su patrocinador, el poder económico propietario de los medios de comunicación,
Rivera exige unas condiciones supuestamente regeneradoras, copiadas en su mayor
parte de las iniciativas y propuestas que UPYD ha presentado durante estos
últimos años en el Congreso de los Diputados, propuestas que siempre fueron
rechazadas unánimemente.
Cabe resaltar, que ni una
sola de las condiciones exigidas por Ciudadanos quita privilegios económicos a
los políticos.
Como el PP y el PSOE, le
dijeron no hace mucho NO a las medidas regeneradoras a UPyD, podemos sacar la
conclusión que si ahora dice alguno de ellos SI, es por necesidad de mantenerse
en el poder y no por convicción.
Debemos recordar el proceso
de negociación que mantuvo Ciudadanos en Andalucía con el PSOE, pues empieza a
ser idéntico al que está empleando con Rajoy. Al tajante NO del principio, en
rueda de prensa lanza Ciudadanos una serie de exigencias ambiguas y
supuestamente regeneradoras pero sin fecha, se reúne con la otra parte y las
acepta, para posteriormente suscribir un pacto de legislatura no escrito,
pensando que así no se desgasta al apoyar a los corruptos.
Teniendo en cuenta que en
Andalucía, Ciudadanos ha pasado de ser el partido emergente que venía a
regenerar, a ser el guardaespaldas de la administración autonómica más corrupta
de España, podemos pensar mal y vaticinar lo que podría ser un nuevo megaengaño
naranja.
Viendo lo que Ciudadanos ha
hecho en la Comisión de Investigación sobre la Formación en Andalucía, que
presidía, no sería aventurado predecir lo que ocurriría con la de Bárcenas en
Madrid, ratificar punto por punto la versión del Partido Popular.
Si ayer fui optimista, hoy
no quiero pecar de lo contrario, pero hasta que no vea esos seis puntos puestos
en marcha, llevados a la práctica, no me creo nada.
Y sobre la reacción de la
cúpula del PSOE y de Podemos, ellos siguen instalados en la política de
trincheras, aunque la derecha nos prometiese la vida eterna, se opondrían.
Estos solo quieren el poder. Si las medidas regeneradoras las llevan a cabo los
que consideran sus enemigos, les echan cara y no las apoyan. Practican la
política de hace tres cuartos de siglo.
