Rivera, líder de
Ciudadanos, acaba de comparecer en el Congreso de los Diputados para intentar
acabar con el bloqueo político existente en nuestro país. Aunque de entrada no
lo ha mencionado, ha puesto seis condiciones para iniciar una negociación seria
que concluya con el “SI” de su partido a Mariano Rajoy en su investidura.
Estas son las seis
condiciones exigidas:
Fijar fecha para la sesión
de investidura.
Separación inmediata de
cualquier imputado por corrupción en las listas o los escaños.
Eliminación de
aforamientos.
Nueva ley electoral con
listas desbloqueadas.
Acabar con los indultos por
corrupción.
Limitación de mandatos.
Crear una comisión de
investigación en el Congreso por el caso Bárcenas.
Por fin Ciudadanos hace una
propuesta coherente en pos de su tan cacareada “regeneración democrática” y de
lucha contra la corrupción. Ahora, lo que hace falta, es que le exija lo mismo
al PSOE en Andalucía para seguir manteniéndolo en el poder, si no esa coherencia
será papel mojado.
Durante su comparecencia,
Rivera ha criticado muy duramente al PSOE, sorprendido de la actitud del
secretario general de los socialistas, de quien ha dicho: «Está desaparecido
políticamente y dice que no cuenten con él para desbloquear España”.
Pese a que los 32 escaños
de Ciudadanos no son determinantes, nadie puede negar, que su propuesta puede
remover los cimientos tanto del PP como los del PSOE. Si el PP no los acepta,
está muerto, y si el PP los aceptara, el PSOE no se podría oponer a que Rajoy
fuese investido presidente.
Y digo esto, porque
entiendo que cualquier español de orden, ya sea conservador, centrista,
transversal o social-demócrata, está de acuerdo, si no con todas, si con la
mayoría de condiciones expuestas por Rivera.
Si Albert Rivera pretendía
conseguir protagonismo político, lo ha conseguido, acaba de dinamitar el
bloqueo político y pone en un gran compromiso a los dos grandes partidos.
