El juez Pablo Ruz es el que
lleva el caso Gürtel y el de los llamados Papeles de Bárcenas, en uno de los
informes que le ha pedido a la Agencia Tributaria, esta se atreve a comparar
las donaciones que recibe Cáritas, la primera y más respetada ONG española, con
las que recibe el Partido Popular. Algo que es “pa mear y no echar ni gota”.
El ministro Montoro ha
tenido la desfachatez de afirmar que, “tanto Cáritas como los partidos
políticos, en este caso el suyo, el Partido Popular, son entidades que atienden
a fines sociales, y que por ello, es normal que la legislación tributaria
considere exentas de tributación las donaciones que reciben”. Afirmando, “que
los partidos políticos sirven al interés general, son absolutamente
fundamentales en una democracia y dan sentido al estado de Derecho y al sistema
de libertades”.
Como es lógico, el ministro
Montoro ha insistido en que los funcionarios de la AEAT no han recibido ningún
tipo de indicaciones políticas para que elaboraran en ese sentido el informe
solicitado y remitido al juez Ruz.
Los viejos partidos llevan
desde la Transición financiándose de forma ilegal, llamada irregular por los
cursis, pero ahora, como sus ilegalidades están siendo descubiertas y los
jueces han entrado en el asunto, por lo visto, pretenden abordar la
financiación y la fiscalidad de las formaciones políticas desde la óptica de la
Ley de Mecenazgo obviando la Ley de Financiación de Partidos Políticos.
Decir como dice el
ministro, que los partidos políticos son entidades que atienden a fines
sociales y que sirven al interés general, conociendo como está el patio, es
literalmente cachondearse de la ciudadanía. Hoy por hoy, los partidos políticos
son estructuras parasitarias plagadas de corruptos, que salvo honrosas
excepciones, se dedican a financiarse por métodos legales o ilegales de todo el
dinero público posible, a extorsionar a toda empresa que quiera contratos con
las administraciones que ellos controlan, y a freír a impuestos a los sufridos
contribuyentes, con el objeto de mantener el caro chiringuito de sus
privilegios que tienen montado a nuestra costa.
Comparar a uno de los
viejos partidos con Cáritas, es faltarle al respeto a Cáritas, pues ellos sí
que dan mucho a cambio de nada.
