Ayer
se vivió un nuevo episodio de la grave crisis que sufre el
socialismo español con la dimisión del líder del PSC, Pere
Navarro, como primer secretario de los socialistas catalanes.
Estamos
ante un partido, que en cinco escasos años ha pasado del 36% de los
votos, al 14.2%, una hecatombe en toda regla. Aunque este es el
argumento con el que Pere Navarro quiere justificar su dimisión, lo
cierto es que su electorado les ha abandonado al haber abandonado
ellos su discurso tradicional.
No
podemos olvidar, que el PSC puso en marcha la reforma del Estatut,
una reforma que ha hecho posible la triste realidad de la Cataluña
de hoy, se embarcó en ese nefasto tripartito con ERC e ICV y ha
generado demasiadas dudas por sus titubeos e indefiniciones sobre el
proceso independentista.
Navarro
ha conseguido que en sus feudos tradicionales del cinturón de
Barcelona sus fieles les abandonen en masa y opten por opciones mas
coherentes.
Ahora
ya se sabe, o gestora o congreso express, aunque dudo que cualquiera
de estas dos opciones consigan cerrar las heridas abiertas, y por lo
tanto, van a proporcionar a su partido, el PSOE, mucha mas presión
en unos momentos en los que se ha convertido en un auténtico
polvorín.
Si
tenemos en cuenta, que tras Andalucía, Cataluña es la federación
socialista con mas peso de España, se entiende que su apoyo a un
candidato podría ser determinante en el congreso del PSOE de julio.
Aquí,
la gran pregunta es, ¿quienes van a acceder ahora a la cúpula del
PSC?, si lo hacen los partidarios en apoyar el desafío
independentista, el PSC podría hasta desaparecer a medio plazo
fagocitado por los auténticos de ERC, por ello debemos estar atentos
pues en función de cual sea el destino del PSC, dependerá en parte,
el destino de Cataluña y de España.
