La misma cúpula de la UE que no ha sido capaz de publicar ni un solo post para apoyar a los demócratas venezolanos en estos últimos años, se ha atrevido a amenazar a Elon Musk por su entrevista a Donald Trump, una acción del todo irregular para ejercer presión al margen de la ley.
Úrsula Von der Leyen y sus comisarios se están cubriendo de gloria, antes disimulaban, ahora ya lo hacen a cara descubierta. Abusan del poder que tienen con la intención de ejercer el máximo control social que puedan. En la carta del comisario francés, Thierry Breton, se atreve a decir a Elon Musk “que tiene la obligación de establecer todas las medidas de mitigación proporcionadas y efectivas en relación con la amplificación de contenido nocivo en relación con eventos relevantes, incluida la transmisión en vivo».
En el resto de RRSS, esas que censuran y siguen “a pies juntillas” las indicaciones de la UE, han podido leerse y verse opiniones de los más sanguinarios dictadores, claro está, todos ellos de izquierdas, ahora se han atrevido a calificar de nocivas las palabras de Trump antes de oírlas. Evidentemente, Musk, no ha cedido y ha realizado la entrevista. La red social X es en la actualidad la única en la que se pueden publicar post libremente sin temor a que te los censuren y eso a quienes dirigen la UE, no les mola nada de nada.
Los socialistas y los miembros del Partido Popular Europeo forman actualmente la Comisión Europea. Ante lo ocurrido, no estaría mal que Feijóo explicara por qué los suyos apoyan comportamientos contrarios al ejercicio de la libertad de expresión, pues la censura previa es algo intolerable en una sociedad democrática. Si alguien considera que una persona ha emitido alguna opinión que rebasa los límites de esa libertad, lo que tiene que hacer es denunciarlo ante la Justicia.
Creo que ya va siendo hora de enviarle claro y nítido un mensaje a estos personajes que están al servicio, de no se sabe quién, de que los ciudadanos europeos somos mayorcitos y no necesitamos que nadie nos proteja de supuestos «contenidos nocivos», etiqueta que puede abarcar cualquier cosa que no sea del agrado del “dictadorzuelo” de turno.
Lo que necesita una sociedad democrática es protegerse de los políticos que abusan de su poder. Y la forma más eficaz es lograr que esos políticos tengan un poder lo más reducido y controlado que sea posible. El comportamiento de quienes dirigen actualmente la UE es incompatible con una Europa verdaderamente democrática. A este paso, los euroexcepticos seguirán creciendo, cuando lo que hay que hacer es gritar que otra Europa es posible, la de los Estados soberanos que cooperan entre sí.