Mientras que la izquierda, con Sánchez y Conde Pumpido a la cabeza, están embarcados en la demolición del Régimen del 78, de nuestro sistema democrático, cambiando nuestra Constitución por la puerta de atrás al carecer de la mayoría parlamentaria cualificada que necesitarían para hacerlo “legalmente”, nos enteramos de noticias descorazonadoras, que de seguro, desmoralizarán a muchos de los votantes populares, esos que en privado reconocen que no les gusta Feijóo y que ven a Ayuso como su esperanza de futuro.
Todos sabemos, que los dos sindicatos oficiales del régimen, CCOO y UGT, son simples correas de trasmisión del PSOE y de los grupos comunistas, organizaciones que no representan a casi nadie, a las que casi ningún trabajador paga una cuota, pero que apoyan el golpe de Estado que están perpetrando sus partidos. Por Andalucía les llaman a sus dirigentes “comegambas”, lo que da una idea de la opinión que por aquí tienen de quienes dirigen estas corruptas organizaciones.
Pues bien, el gobierno de Ayuso ha concedido casi 10 millones de euros en subvenciones al sindicato CCOO desde el año 2020. En lo que llevamos de 2024, la comunidad le ha entregado una subvención sin contraprestación de más de 1,8 millones. Esta vez alegando que aportaría en la elaboración del plan de prevención de riesgos laborales y acciones que contribuyan a la promoción del desarrollo económico y social de la Comunidad de Madrid en los años 2024 y 2025.
Isabel Díaz Ayuso alterna, declaraciones públicas contra Sánchez, con un comportamiento incomprensible que habitualmente no suele llegar a oídos de sus votantes. Las mayorías absolutas del PP suelen acabar en eso, en complicidad con organizaciones izquierdistas, sindicales o no, supongo que, para no llevarse demasiado mal con ellos, comportamiento habitual de los políticos acomplejados y timoratos.
Lo que hace Ayuso o el andaluz Juanma Moreno, contrasta sobremanera con lo que ha hecho el PP mientras cogobernaba con VOX en otras CCAA en las que no disponían de mayoría absoluta para poder gobernar en solitario.
Gracias a VOX: En noviembre de 2023, el gobierno de la Comunidad Valenciana hizo que se eliminasen 243.000 euros de subvenciones del Ayuntamiento a sindicatos y patronal, lo que llevó a estas organizaciones a manifestarse. En Castilla y León, los e Abascal señalaron de inmediato el despilfarro político como uno de los objetivos a combatir, llegando a eliminar hasta 20 millones en subvenciones que con gobierno del PP se habían mantenido hasta entonces para destinarlos a iniciativas como la de entregar cheques-bebé para 7.500 familias. El Gobierno de Aragón congeló las partidas presupuestarias a las organizaciones empresariales y sindicatos en las cuentas de 2024. En Murcia, recortaron en 209.968 euros las subvenciones a la patronal CROEM y a los sindicatos UGT y CCOO en virtud del acuerdo de Presupuestos que alcanzaron ambos grupos parlamentarios. Por último, en Extremadura se consiguió reducir un 10% las subvenciones a estos sindicatos.
Tras la ruptura de todos esos gobiernos autonómicos de coalición, PP-VOX, no descarto que el PP dé marcha atrás y de nuevo, engorde a estas organizaciones prescindibles, parasitarias y corruptas.
España está condenada a su ruptura según le dijo una vidente a mi hermano en 1980 y, la causa, la negativa de Toledo a ceder Guadalupe a Extremadura, misión encomendada por Pablo VI que no se ha cumplido y que fallecería, mi hermano, joven. Efectivamente, 1990 de cáncer fulminante. Tanto Pablo V| como San Juan Pablo || preocupados por la islamización. Puede parecer Puede parecer una tontería, pero tiempo al tiempo.