La encargada de equipo en la
Unidad de Limpieza de la Universidad de Sevilla, María Luisa Díaz, una
sindicalista de CCOO que siempre se ha enorgullecido de ser “de izquierdas”, ha
enchufado en el servicio que ella supervisa y que desde 2005 presta como
contrata la firma Ferroser (del grupo Ferrovial) a más de una veintena de
familiares y amigos, entre fijos y eventuales. Dos hijas, cuatro hermanos, seis
sobrinos, un cuñado, un yerno… pero también la suegra de una hermana, un
hermano del yerno o una vecina… así hasta 22 personas.
Mientras la propia
Universidad de Sevilla, los sindicatos y Ferroser, reconocen con rubor este
caso de nepotismo que se repite al menos desde 1994, la protagonista defiende
que su costumbre es legal y no ve incompatibilidad o dilema ético alguno.
Ferroser gestiona una
plantilla de 300 profesionales de la limpieza, de los cuales 22 (el 7,3%)
tienen vínculos familiares o de amistad con Díaz. Ella es la encargada de
evaluar la calidad del servicio prestado por Ferroser junto a otros tres
responsables de la Unidad de Limpieza de la universidad hispalense. Los cuatro comprueban que las aulas de
todas las facultades y el Rectorado están limpias y que Ferroser cumple el
convenio.
María Luisa Díaz, que tiene
“más cara que espalda” sigue replicando que es legal pedirle a la empresa que
contrate a familiares mientras vigila si cumple sus funciones, y afirma que
“Aquí hay muchos hijos de y en cualquier Administración pública hay familias
(…) ¿Incompatibilidad? No veo ningún problema y no tengo nada que ocultar
porque los apellidos no se pueden camuflar. Los que están, están ¿Es que no
tienen mis familiares derecho a trabajar en la empresa privada?”. Escuchando
esto, nos hacemos una idea de la catadura moral de esta sindicalista.
Está constatado, que todos
conocían el enchufismo masivo desde siempre, extremo confirmado por el propio
gerente de la Universidad de Sevilla, quien incluso recuerda que hace cuatro
años se lanzaron panfletos denunciando el hecho, pero que no quiso intervenir
porque, según él, la empresa tiene autonomía para contratar al personal que
desee.
