En
una nueva vuelta de tuerca, la juez Alaya, ha impuesto a la
socialista Magdalena Álvarez, una fianza de 29,5 millones de euros,
al considerar que hay una probabilidad cierta de que vaya a ser
condenada por malversación y prevaricación en el caso de los ERE
fraudulentos en Andalucía.
La
ex consejera andaluza, ex ministra y actual vicepresidenta del Banco
Europeo de Inversiones (BEI), dispone de pocas horas para depositar
la fianza, de lo contrario, sus bienes serán embargados.
Magdalena
Álvarez, es presuntamente la “madre de la criatura”, la persona
que diseño desde su puesto de consejera un complejo entramado de
normas administrativas que permitieron eludir los controles en la
gestión de esos fondos.
Una
persona que tiene en entredicho su honorabilidad precisamente por su
manejo de fondos públicos, no puede seguir ocupando un puesto clave
para la financiación de proyectos en la UE, debería dimitir de
inmediato de su puesto en el BEI.
La
juez Alaya da por hecho que, gracias a lo realizado por Magdalena
Álvarez en su etapa de consejera, durante una década se burlaron
los requisitos legales básicos, especialmente el de la intervención
previa, dando paso a una absoluta discrecionalidad y a un
funcionamiento completamente opaco.
A
medida que la juez Alaya va consiguiendo desliar la madeja de los
ERE, nos damos mas cuenta de que la corrupción en Andalucía estaba
enraizada en el sistema, en el régimen socialista andaluz, y que eso
de que eran “tres o cuatro golfos” ya no se lo cree nadie. El
sistema se ideo e implantó en tiempos de Magdalena Álvarez, bajo la
presidencia de Chaves y fue mantenido bajo la de Griñán.
Pocos
dudan ya, de que la propia Junta de Andalucía montó una trama
corrupta para saquear las arcas públicas, para saquear el dinero
procedente de nuestros impuestos.