Ayer
se pudo ver claramente en el Pleno del Parlamento de Andalucía, la
actitud del gobierno bipartito ante la corrupción. Tanto el PSOE
como Izquierda Unida se opusieron a la creación de una comisión de
investigación que depure las responsabilidades políticas por las
irregularidades detectadas por la Cámara de Cuentas en la gestión
de los fondos de formación para el empleo. Susana Díaz dio
instrucciones claras para vetar la comisión de investigación y así
se hizo.
Lo
mínimo que merecen los parados andaluces, es saber quienes han sido
los responsables de la estafa que han sufrido, ahora ya se sabe que
el actual gobierno de Andalucía se niega a que se conozca la verdad
y a los responsables.
Aún
recuerdo cuando Susana Díaz dijo en su toma de posesión que tendría
tolerancia cero con la corrupción, ahora sabemos que nos mintió, y
que junto con sus cómplices de Izquierda Unida, ponen por delante el
mantener sus sillones que la defensa de la dignidad de cientos de
miles de parados andaluces.
Que
IU diga que el tema apesta y que a continuación se oponga a que se
investigue, nos dice claramente cual es la catadura moral de sus
parlamentarios. Que lejos quedan aquellos carteles electorales de IU
con pegadizos eslóganes contra la corrupción, el poder hace
milagros, todo es tocarlo y “achorizarse”.
Lo
cierto es, que la formación profesional para el empleo se convirtió
en un gran agujero negro que devoraba los fondos, para estos con
posterioridad ir a para a otro gran fondo de reptiles destinado a
enriquecer a cualquier amigo socialista o sindicalista.
Ha
quedado muy claro, que de poco sirve el trabajo de la Cámara de
Cuentas si los sucesores de los “presuntos chorizos” pueden vetar
en sede parlamentaria cualquier iniciativa para depurar
responsabilidades políticas. Con este sistema, se investiga en el
plano judicial durante años, y si al final algo se esclarece resulta
que los autores están fuera de los puestos clave y con la pasta a
“buen recaudo”.
Cada
día veo mas claro, que Andalucía se encuentra en la situación
actual porque los que tenían la obligación de gobernarnos se han
dedicado a saquearnos.