Ahora
parece, que la solución a todos los males de este país está en la Reforma de la
Constitución. No me cabe la menor duda, de que reformando la Constitución en la
buena dirección se podrían arreglar muchas cosas, pero tanto los que insisten
en reformarla, la izquierda y los nacionalistas, como los que parecen no estar
por la labor, la derecha, no tienen ninguna intención de hacerlo para que la
beneficiada sea España, y por lo tanto los españoles.
Si
se reforma la Constitución, debe hacerse para fortalecer la unidad nacional y
la unión entre todos los españoles, debe hacerse para dejar definitivamente
cerradas las competencias indelegables del Estado y las de las CCAA en
condiciones de absoluta igualdad, debe hacerse para que los derechos
fundamentales queden garantizados, debe hacerse para que la regeneración
democrática empiece a producirse.
Por
cierto, ¿alguien ha pensado que el estado federal es incompatible con la
monarquía? O se trata de eso, de acabar con la monarquía por la puerta de
atrás.
Pero
todo esto no es posible en la actualidad, las propuestas de la izquierda y los
nacionalistas van en la dirección opuesta, su imposible apuesta federal
significaría el comienzo de la cuenta atrás para la desintegración de España.
En un estado federal la soberanía reside en los ciudadanos de cada ente que la
conforman, y se establece un mecanismo para abandonar la federación si la
mayoría de uno de esos entes así lo deseara, por lo que al pueblo español nos
arrebatarían nuestra soberanía y se dejaría abierta la puerta para que a medio
plazo los separatismos consiguieran sus objetivos, que no son otros que la
destrucción de la nación española
Además,
eso que pide el PSOE de reconocer los hechos diferenciales de las CCAA
históricas, es simplemente afirmar que en su idílico estado federal reinará la
desigualdad y que los privilegios los ostentarán las CCAA de siempre, ellos
llaman asimetría a lo que sería simplemente injusticia.
Y
mientras tanto, este PP de Arriola y Rajoy, instalado en el inmovilismo. Cuando
unos trabajan en la dirección de “menos España”, si los que deberían trabajar
por “más España” se quedan inmóviles, es que tenemos un problema.
Me
sorprende que defender la unidad nacional sea considerado como “anacrónico” por
demasiados, parece que olvidan que un logro que costó siglos, mucho esfuerzo y
hasta sangre de nuestros antepasados no puede tirarse por la borda por
cuestiones ideológicas o de interés político. Afortunadamente aún somos muchos
los que defenderemos esa unidad hasta sus últimas consecuencias.
