Cuando en enero de 1959
entró triunfante Fidel Castro en La Habana al frente de su ejército de guerrilleros, nadie puede negar que se desató
un clima de entusiasmo en la isla. Fidel prometió democracia, repetía sin cesar
que el poder era algo instrumental y que lo dejaría en cuanto el pueblo
quisiera. En sus primeros discursos, garantizó libertad sin límites de
expresión, de reunión, de prensa y prosperidad económica. Todo, una gran
mentira.
Lo cierto es, que Fidel instauró
una criminal dictadura comunista que pisoteó las libertades y que en lo
económico hundió a Cuba en la más absoluta miseria. Hoy los cubanos se
encuentran entre los ciudadanos más míseros del mundo, en América están al
nivel de los haitianos.
Su muerte ha servido aquí
en nuestro país, para que de nuevo, Podemos e Izquierda Unida, se retraten. Que
sus líderes califiquen a Castro como “líder de la dignidad y la justicia
social” y afirmen que su largo mandato tiene luces y sombras, les delata. Incluso grupos radicales integrados en Unidos Podemos han llegado a agredir a quienes frente a la embajada cubana se manifestaban por la libertad.
Fidel Castro solo ha sido
líder de la represión, del crimen y de la tortura, y ustedes, comunistas
españoles, lo único que dejan claro con sus alabanzas a este sanguinario tirano
es, lo que nos esperaría a los españoles si alguna vez consiguierais llegar al
poder en nuestro amado país.
Fidel ha muerto, pero el
castrismo aún permanece. La represión hacía quienes piden, libertad y
democracia, ha aumentado en los últimos meses. Cerca de cien presos políticos
están encarcelados en situación de tortura permanente. Nadie puede cerrar los
ojos ante esa sistemática violación de los derechos humanos. Ahora más que
nunca, debemos recordar a todos aquellos que perdieron su vida en combatir ese
comunismo que durante casi seis décadas ha machacado al pueblo cubano.
Toda la comunidad
internacional debe actuar para conseguir que Cuba, por fin, consiga zafarse de
la tiranía castrista y los vientos de libertad vuelvan a la isla, pues creo,
que después de 60 años, los cubanos ya van mereciéndoselo.

Muchas gracias por tus comentarios, yo sigo siempre tus análisis acertados. Gracias de nuevo.
Un saludo desde Barcelona