Hoy
se celebra en Francia la segunda vuelta de sus presidenciales, a ella
concurren por una parte, Macron, el representante de las élites, de
los poderosos, un político que porta la bandera del centro político
y del oportunismo, quien quiere mantener a Francia dentro de la
Europa de los mercaderes, y encima pretende que le voten los obreros.
Enfrente
tiene a Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, cuyas propuestas
más emblemáticas son la salida de Francia del euro y de la propia
Unión Europea, claro está, a través de un referendum que
convocaría y de resultado incierto.
Todos
los medios dan como claro vencedor a Macron, pero existe cierta
inquietud por los antecedentes habidos en otros países, Hillary
Clinton también iba a ganar y perdió. Al igual que en EEUU, casi
todos los medios son parciales y apoyan descaradamente a Macron, y se
ha podido observar, que en los sondeos a pie de calle casi nadie
afirma que va a votar a Le Pen, al igual que ocurría con Trump. Pues
si a Le Pen le dan en torno al 40% de apoyos, es muy curioso que en
las encuestas y sondeos ni mucho menos, 4 de cada 10, afirmen
apoyarla. Parece que el voto oculto y no reconocido podría decidir.
Los
únicos votos que Macron tiene seguro son los de esos siete millones
de musulmanes que han afirmado públicamente que le apoyan, algo que
de seguro les está haciendo pensar a muchos franceses.
Todos
los que pretenden mantener la actual sociedad injusta piden el voto
para Macron, independientemente de que sean de derechas o izquierdas,
en cambio, el voto a Le Pen solo puede provenir de aquellos que voten
en clave de defender, una civilización y un continente, amenazado y
que está siendo invadido de manera silenciosa.
Le
Pen, al igual que otros muchos, entre los que me incluyo, no creo que
sea antieuropea, es simplemente contraria a este concepto de UE solo
pensada para hacer negocios, y que parece que nunca acabará en esos
Estados Unidos de Europa que tantos añoramos.
Si
pensamos en la economía, es muy probable que a España como país,
le interese el triunfo de Macron.
Ayer
nos enteramos del famoso pirateo informático de documentos y correos
electrónicos de Macron, atribuidos como no a Rusia, aunque lo mismo
es obra simplemente de los servicios de inteligencia franceses para
que Macron quede como víctima y así, darle un descarado y último
apoyo, a quien todo parece indicar que va a ganar. Aunque lo mismo se
pensaba de Clinton y mirad lo que pasó. La solución, muy pronto.
