Los españoles que votaron estas últimas elecciones generales al PSOE sin ser de los que comen gracias a él, deberían estar abochornados, claro está, siempre pensando que no sean unos amorales como ese candidato al que votaron.
Tras destaparse el llamado caso Koldo, no hay día que no aparezca una nueva rama de ese tronco. Los investigadores del caso ya han constatado que el escolta de Ábalos, cuando este era ministro, recibió en 2021 transferencias de Bizum en su cuenta con conceptos como “la puta del otro día” 40 euros, “fiestas” 40 euros y “mamadas” 360 euros, envíos realizados por un familiar del por entonces todopoderoso.
La Fiscalía Anticorrupción atribuye ya a todos los investigados delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho, delitos contra la Hacienda Pública y tráfico de influencias. Para esa Fiscalía, hay indicios suficientes para concluir que existe una organización criminal con conciertos previos que se dedicó a conseguir la adjudicación de contratos. Los cobros fueron obtenidos por Koldo García para mediar y conseguir dichas adjudicaciones. Están bajo la lupa ocho contratos adjudicados por distintos entes de la Administración Pública por un importe global de 51.998.434 euros.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, esa jeta que gesticula tanto, conocía la trama y las irregularidades en la compra de mascarillas. Ella participó en la creación de una comisión a medida para centralizar las compras, siendo ese el instrumento para que la banda criminal de su partido perpetrara sus delitos mediante un proceso de contratación claramente fraudulento aprovechando la necesidad imperiosa de abastecernos de algo que escaseaba. Todo fue un desastre, pagaban a los delincuentes socialistas de la trama precios desorbitados por material inservible, a otros les pagaban y nunca llegó lo comprado.
Y qué decir de la esposa de nuestro infame presidente, esa que se reunía con individuos de dudosa reputación para estudiar con ellos posibilidades de negocio. Es que a los chorizos cuando gobiernan, solo se les acercan chorizos.
Lo triste de todo esto es que mientras morían miles de españoles, los que tenían la obligación de velar por nuestras vidas y nuestra salud, estos canallas se enriquecían fraudulentamente, se llevaban el dinero de nuestros impuestos y se lo gastaban en viviendas, ferraris, putas, cocaína y fiestas ¿Seguirá habiendo españoles que sigan prefiriendo que gobiernen estos maleantes antes que permitir a la derecha llegar al poder?